Viernes 6 enero, “La Opinión, Un mundo al borde del precipicio”

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José Luis Úriz

Viernes 6 enero, a las 14:30 h. y R a las 19:30 h. La Opinión, Un mundo al borde del precipicio por José Luis Úriz.

Observar el mundo actual lleva a esa
conclusión, que se encuentra justo al borde del precipicio final. Ver la
peligrosa situación a la que nos lleva la reciente elección de un excéntrico
como Donald Trump en EE.UU., sus recientes decisiones en especial los
nombramientos de sus colaboradores, millonarios cada uno de ellos más
esperpéntico o un general retirado denominado “Perro loco”, indica que el
peligro resulta inminente.
Lo mismo que observar la situación en Siria,
Afganistán, Iraq, los atentados brutales de Turquía o Egipto que llenan de
cadáveres sus calles mientras escribo estas líneas, con una Europa en estado de
sitio con sensación de miedo. O el silencio sobre un Mediterráneo en el que no
caben ya más cadáveres de gentes que huyen del horror. De ese horror que ya
adivinaba el Coronel Kurtz en “El corazón de las tinieblas” de Joseph Conrad,
posteriormente hecha película de culto con Apocalypse Now.
Observar lo ocurrido en la ciudad Sira de
Alepo en la que se está produciendo un colapso humanitario histórico nos indica
que el horror está más cerca de lo que podamos imaginar. Saber que miles de
personas, la mayoría mujeres y niños después de batir el record de ciudad sitiada
de la historia aún se encuentran atrapadas entres innumerables fuegos, sin
saber dónde ir, rodeados de muerte y destrucción produce escalofríos.
Verlo confortablemente desde nuestra
occidental casa llena de comodidades genera sensaciones contradictorias.  Uno se siente avergonzado, falso e hipócrita
mientras a la misma hora que se escribe etas líneas allí están al límite de lo
tolerable, incluso superando ese límite.
¿Qué se puede hacer para evitarlo? Dese luego
denunciarlo. ¿Resulta eso suficiente? Indudablemente no, lo que conduce a un
estado de depresión y melancolía estéril.
Peligrosa situación la que recorre la vieja
Europa, la que parecía vacunada contra los extremismos después de lo ocurrido
en la II Guerra Mundial y que de nuevo en su corazón de las tinieblas, en
Austria o Alemania, nos sobrecoge con su recuerdo.
Cierto es que Austria evitó su primer match
ball al darle el triunfo a un ecologista veterano como Alexander Van der
Bellen, evitando que un miembro de la extrema derecha, Norbert Hofer llegara a
un puesto de esa relevancia. Pero no debemos de olvidar que han estado cerca,
muy cerca.
Igual situación atraviesa la política
francesa en la que ante una izquierda atónita y dividida, emergen dos derechas
extremas, la  neo fascista liderada por
Marine Le Pen y la cuasi fascista de François Fillon, candidato elegido en las
recientes primarias de Los Republicanos. El más derechas de las derechas.
Mientras la izquierda francesa del PSF se
descuartiza en luchas fratricidas a pesar del gesto de un Hollande a la baja
que ha decidido no estorbar, gesto que le honra. El único capaz de dar la
batalla parece ser un Manuel Valls que casualmente se sitúa en el ala más
derechista de los socialistas franceses. Mal síntoma.
En Italia recorren igualmente su peculiar
camino raro, en este caso muy a la italiana. La metedura de pata de un Matteo
Renzi que creyéndose sobrado ha acabado por perder un referéndum convocado de
manera irresponsable, al más puro estilo Cameron y su Brexit británico, les
lleva de nuevo a un callejón sin salida.
Por cierto, que también ese irresponsable
referéndum permitió emerger a otra figura de extrema derecha, Nigel Farage, el
primero en reunirse con el ahora todo poderoso Donald Trump. Curioso y
preocupante.
Ahora el Presidente de la República Italiana,
Sergio Mattarella intenta un movimiento continuista con un Primer Ministro de
confianza del propio Renzi, su ministro de Asuntos Exteriores Paolo Gentiloni.
Camino raro de gobierno Renzi sin Renzi, para que vuelva de nuevo Renzi.
No debemos olvidar que Italia se debate entre
cuatro figuras a cada cual más controvertidas, el guaperas Renzi, el capo
Berlusconi, el peligroso payaso Beppe Grillo líder de un extraño movimiento
como el “Cinco Estrellas”, populista escorado hacia la derecha y el neo
fascista Umberto Bossi de la Liga Norte. Eso sí que es transitar por caminos
raros.
Tampoco goza de buena salud nuestro personal
proceso de paz. Las últimas operaciones en Francia, en especial la última en la
localidad de Louhossoa en la que se han detenido a agentes sociales implicados
en coordinar el desarme de ETA, confirma una posición enrocada del gobierno
español, con la extraña complicidad del francés. La sociedad civil está
empeñada en cumplir el papel que éstos no ejercitan y desde el Foro Social
Permanente en el que colaboro, se está en disposición de hacerlo. Una pena la
posición del PP y en especial del PSOE en este tema. ¿Cómo se entiende que ETA
desee desarmarse definitivamente y el gobierno lo impida?
Mirar a nuestro país tampoco da para mucho
optimismo, con una izquierda en conflicto permanente entre ellos e
internamente, una situación económica que no acaba de arrancar, los jubilados
perdiendo poder adquisitivo, millones de personas al límite de las necesidades
básicas.
Por último es el propio planeta el que nos
está dando constantes avisos, de que la situación no va por buen camino. El
clima cambia debido fundamentalmente a la mano destructiva del hombre.

No es una visión pesimista de la situación
actual, es simplemente que lo vemos de manera parcial lo situemos en un
escenario global, que nos indica que efectivamente el mundo se encuentra al
borde del precipicio. Veremos……..
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