Verdades incómodas sobre el conflicto entre Rusia y Ucrania

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El 2 de mayo de 2014, decenas de oponentes del Gobierno NAZI-FASCISTA de Kiev murieron en esta ciudad ucraniana de Odessa abrasados por un incendio provocado en la Casa de los Sindicatos, tras protagonizar violentos enfrentamientos callejeros con extremistas del grupo radical Pravy Sektor y sus simpatizantes.

Los NAZI-FASCISTAS quemaron el edificio sindical con más de un centenar de personas dentro, la mayoría murieron quemados, entre ellos un niño de corta edad, los que se tiraban por las ventanas para huir de las llamas eran rematados a palos por los NAZIS que apoyan al gobierno Ucraniano.

Los EEUU, la OTAN y la Unión Europea apoyaron a aquel gobierno NAZI-FASCISTA Ucraniano en su enfrentamiento con las provincias rebeldes, provincias con una mayoría de población rusa, y en el enfrentamiento con la misma Rusia.

Alimentar al monstruo y fortalecerlo como buen burgués asustado lleva a que ahora el FASCISMO y el racismo también sean gobierno, o puedan serlo, en otros países de Europa.

Aquellos crímenes y otros muchos han quedado impunes en Ucrania.

La oligarquía nacionalfascista, incluyendo a sus mamporreros políticos y periodistas, defendieron al asesino Sternenko.

Aquellos crímenes que Occidente no quiso ver, aquel fascismo que Occidente apoyó, aquel conflicto donde la OTAN tomó partido por un gobierno NAZI y golpista que había tomado el poder en Kiev, es el mismo que ahora amenaza al mundo como pandemia ideológica tan peligrosa como cualquier coronavirus para toda la humanidad.

El actual conflicto en la frontera entre Ucrania y Rusia tiene una historia, un contexto, y unos motivos, que Occidente esconde a su opinión pública.

Existe una campaña antirrusa se guía por “la máxima de Goebbels de que una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad”, donde el objetivo del mantra de que ‘Moscú es culpable de todo’ –desde la crisis energética en Europa, hasta todo tipo de ataques informáticos, pasando por su ‘mano’ detrás del independentismo catalán–, es hacer creer a la ciudadanía occidental de que Rusia es un enemigo a batir.

Una campaña que no se limita a la desinformación, sino que acompaña hechos bien concretos, como el golpe de Estado en Ucrania y la imposición de un Gobierno de ideología nazi, al tiempo que la OTAN no deja de acumular tropas en las proximidades del territorio ruso.

¿Qué haría EEUU si en sus fronteras potencias extranjeras acumulasen tropas y armamento como medida de presión y amenaza?

Porque eso está haciendo la OTAN, amenazar las fronteras rusas y tratar de desestabilizar su economía y también a sus aliados, como en el caso de Bielorrusia, o Kazajistán.

Podemos escuchar a opinadores hablando de la libertad de Ucrania y la OTAN para aliarse, poner misiles en la frontera con Rusia, o para armar al ejército Ucraniano.

¿Pero qué pasaría si Rusia y Cuba decidiesen poner sus misiles en la isla?, supongo que otra crisis de los misiles y una nueva amenaza de tercera guerra mundial. Ese es el doble rasero de los medios Occidentales a la hora de informar.

Como siempre la verdad es la primera víctima de la guerra, en este caso de la guerra fría.

Como siempre decir la verdad sigue siendo un acto revolucionario.

Por: André Abeledo Fernández

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