Un grupo de activistas denuncian la ilegalidad urbanística de CEPSA

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Un centener de activistas llegan al Monte de Los Castellones para denunciar el ecocidio, ilegalidad urbanística, profanación de tumbas, y la expoliación del patrimonio cultural que ha cometido CEPSA  ampliando con 35 hectáreas Carteia.
En la víspera de todos los Santos, disfrazados conmemoramos en la marcha a nuestros ancestros difuntos de Carteia propietarios de esas tierras.
Como consecuencia de movimientos de tierra ilegales, se han desmontado más de 3.000 acebuches y otras especies para ejecutar el proyecto “Fondo de Barril” en la refinería Gibraltar – San Roque (Cádiz), se ha movido a cielo abierto más de 200.000 m3 de áridos, incumpliendo la Ley 21/2013, de 9 de diciembre, de Evaluación Ambiental. Las administraciones y la Justicia están obviando nuestras denuncias desde el 2018.

El proyecto Fondo de Barril se encuentra en exposición pública y los movimientos de tierra han desmontando el Monte de Los Castellones, San Roque (Cádiz), esquilmando todo ser vivo, usurpando vías pecuarias y restos arqueológicos de la ciudad de Carteia.
En el 1964, el dictador Francisco Franco regaló la Bahía de Algeciras a CEPSA (actual propietaria), ahora lo hace el Ayuntamiento de San Roque, de tal manera que toda la población de  este municipio acabará fagocitada  por los humos y la contaminación de la petrolera.
El coque de petróleo es un subproducto final del proceso de refinado del petróleo, muy cargado de carbono. Actualmente, se está limitando su combustión, porque presenta un alto nivel contaminante de concentración de metales pesados y partículas aromáticas, y por su potente efecto invernadero al contener elevadas cantidades de carbono.
Los principales impactos ambientales de la nueva Planta de Coque son de similares características a los producidos por las actuales instalaciones de refino y vienen a sumarse a ellos e incrementarlos.
Los principales gases que emitirá son CO2 (más de 500.000 t/año), NOx (más de 500 t/año) y SO2 (1000 t/año).También se incrementarán las emisiones atmosféricas de partículas en suspensión y COV’s.
Los vertidos de aguas residuales industriales aumentarán en un 15%, añadiéndose a los los más de 5 millones de metros cúbicos que CEPSA vierte en la Bahía de Algeciras. Ya están preparando un segundo emisario submarino.
Se producirán también notables emisiones de olores y un incremento medio de ruido, sobrepasando con creces los umbrales autorizados.
La expedición de coque y azufre fuera de la planta incrementará el tráfico de camiones en unas vías peligrosas.
La Planta de Coque nace como consecuencia de la necesidad de procesar crudos cada vez más pesados y densos (y también más sucios) y por la evolución del mercado, ya que  cae el mercado de fuelóleos y aumenta el de gasóleos.
Nos engañan nuevamente en lo relativo a los  puestos de trabajo, si bien es verdad que durante la construcción de la planta serán necesarios especialistas, la  estimación de empleos  directos en el funcionamiento de la planta no llega a 70 personas y tiene  un empleo inducido estimado en 150 personas.
Las consecuencias ambientales serán nefastas para nuestros pueblos.
Cada año se registran hasta 30.000 muertes prematuras en el Estado español por afecciones derivadas de la contaminación del aire, según la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA), los costes sanitarios derivados de la contaminación atmosférica representan al menos 50.000 millones de dólares al año, un 3,5 por ciento del PIB español, según el Banco Mundial, sin considerar el coste de los daños provocados sobre los cultivos y los ecosistemas naturales.
STOP a esta nueva atrocidad que solo va a conseguir aumentar nuestra alarmante tasa de muerte por enfermedades relacionadas con la contaminación.

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