Trabajo y salud mental

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Trabajo y salud mental

Es un auténtico escándalo, una vergonzosa realidad, la gran cantidad de trabajadores y trabajadoras que se ven obligados a medicarse para poder acudir a su puesto de trabajo.

Bien sea por prescripción médica, o aún más peligroso, auto medicándose, muchos trabajadores necesitan ansiolíticos o pastillas para dormir para poder soportar la ansiedad que les genera un clima laboral que se les hace insoportable.

Nunca entenderé que gana una empresa destruyendo la salud mental de sus empleados. O peor, puede ser que lo entienda.

Y no estoy hablando de pequeñas empresas con pocos medios, soy trabajador de una gran multinacional y cuento la realidad que conozco de primera mano, no hablo de oídas.

Será que es más fácil que trabajadores que viven con miedo renuncien a ejercer sus derechos, que personas débiles no tengan fuerzas para protestar, que realmente la salud de los trabajadores importa muy poco porque el despido es libre y hay muchos trabajadores en paro que pueden cubrir a los caídos en combate.

Cuando se pierde la humanidad también se pierde el respeto y nos encontramos con que las trabajadoras y trabajadores siguen teniendo más hambre de dignidad que de pan.

Las relaciones laborales en el Estado español siempre han sido poco europeas, me refiero a la Europa más avanzada, aquí somos más modelo rumano, con todo el respeto, que de modelo sueco.

Después los empresarios se hacen los sorprendidos cuando les falta mano de obra, cuando no encuentran transportistas, camareros, trabajadores de la construcción, etc.

Los empresarios están indignados porque los trabajadores pretenden tener un sueldo y unas condiciones laborales dignas. Qué vergüenza, pero que vergüenza de empresarios.

André Abeledo Fernández (Delegado de personal da CIG na Provincia de A Coruña)

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