Por la Paz Paremos la guerra

0

Por la Paz Paremos la guerra

Asociación Civil Milicia y República ACMYR

Las sucesivas crisis económicas que se han sucedido desde 1974 y, finalmente, la violenta restauración del capitalismo en Rusia y Ucrania, tras la disolución de la URSS en 1991, han ocasionado la exacerbación de los nacionalismos y la eclosión de una extrema derecha que amenaza con devorar todo rastro de libertad y de progreso social en el mundo que se avecina.

Este escenario, fruto del desarrollo imperialista y de la lucha de los EE.UU. por el dominio económico mundial, ha desembocado recientemente en una guerra en Europa, focalizada por el momento en Ucrania, de consecuencias imprevisibles, en una escalada que amenaza a todo el continente y a la humanidad entera con un conflicto termonuclear.

El presidente de la Federación Rusa, ordenaba el pasado 24 de febrero de 2022 la  invasión militar de Ucrania, iniciando la guerra, tras ver amenazada dicha Federación su seguridad por la expansión de la OTAN, brazo armado del imperialismo en Europa. Previamente el golpe del Maidán en 2014, instigado por los EE.UU., entronizaba al régimen títere ucraniano de Zelenski, quien, rodeado de neonazis, los incorporó a su ejército y consintió la brutal “limpieza étnica” sobre las poblaciones rusas del Este de Ucrania. Dicha limpieza ha causado miles de muertos durante casi una década ante el silencio occidental.

La política agresiva de la OTAN y EEUU ha continuado y continúa con los planes de incorporar a la OTAN a países neutrales como Suecia o Finlandia, con el acoso y la exhibición continua de fuerza como la próxima cumbre en Madrid de la OTAN, que rechazamos. Mientras, Zelenski hace hoy de embajador de los neonazis por parlamentos democráticos europeos, a espaldas de los pueblos.

Manifestamos nuestro rechazo a la invasión y a la guerra. Solicitamos el inmediato alto el fuego así como el final del acoso a la Federación Rusa por parte de EEUU – OTAN, del bloqueo y las medidas de castigo económico al pueblo ruso que repercuten en los demás pueblos de Europa, debilitan el continente y restan recursos a los sectores más desfavorecidos.

Las víctimas de la guerra, además de los muertos y desplazados, son la clase trabajadora. Siendo varias las causas de la guerra,  la principal es la cuestión económica. La crisis energética es la crisis del capitalismo, esta es la clave de esta disputa imperialista por el control del comercio mundial. Ante esto, la guerra es la continuación de la política bajo otras formas.

Detener el desarrollo, profundización y extensión de la guerra no es solo una exigencia humanitaria, significa poner freno a los recortes sociales y de derechos democráticos, que, con el pretexto de la guerra, imponen los gobiernos a sus clases populares, abocándolas a una mayor explotación, precariedad y desesperación de la que vienen imponiendo como agentes operativos del capitalismo imperialista.

La causa de la paz ha de movilizarnos, impidiendo que la guerra se extienda como III Guerra Mundial.

Paremos la guerra. No al envío de armas a Ucrania. No a la ayuda militar decidida unilateralmente por nuestro Gobierno sin consultar al Parlamento. No al bloqueo.

Paremos el odio entre los pueblos que quieren imponernos. No a las restricciones a la libertad de expresión y opinión. No al apagón informativo.

Retorno con garantías de los y las refugiados/as ucranianos que deseen volver a su país.

Negociación de paz con la garantía de la ONU.

No a la OTAN.

No a las bases militares en territorio Español.

Ningún apoyo al nazismo.

Artículo anteriorEuropa laica en sintonía en RRR – mayo 2022
Artículo siguiente“Así gana el Madrid con recomendación” por Arturo del Villar