Palestina un genocidio, una pandemia y un pueblo abandonado

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Hoy en Palestina sobrevivir sigue siendo resistir

Continúa el silencio cómplice ante la barbarie, los gobiernos callan y otorgan, el pueblo palestino necesita a los pueblos del mundo para denunciar el genocidio.

La agresión contra el pueblo palestino es constante y cada agresión constituye una nueva traición, otro abuso por parte del imperio yanqui y su perro de presa el sionismo.

Israel continúa haciendo oídos sordos a todas las resoluciones internacionales.

Y Donald Trump ya se encargó antes de abandonar a rastras la Casa Blanca de reconocer unilateralmente a Jerusalén como capital y territorio de Israel.

Vemos claramente hasta qué punto el sionismo controla las decisiones políticas de Washington en cuanto a sus políticas en Palestina y Oriente Medio.

Una vez más se riegan las calles de Palestina con sangre inocente y nuevas humillaciones al pueblo torturado de Palestina.

¿Dónde están los organismos internacionales encargados de defender los derechos humanos?, como siempre solo están cuanto a los que mandan les interesa.

Ya ni siquiera piensan hacer el paripé de respetar ciertos límites, o disimular el abandono de sus funciones.

¿Quién responderá por toda la sangre que se va a derramar? Nadie responde por la sangre del nadie, de los olvidados.

Nadie dirá nada por los niños que van a ser asesinados, por todos los detenidos y torturados, por la familias destrozadas, por las casas demolidas, por las detenciones arbitrarias.

¿La comunidad internacional volverá a dar la espalda al horror?

¿Otra vez la comunidad internacional permitirá el genocidio de un pueblo?

Pues sí, una vez más miraran para otro lado, tal vez en esta ocasión la disculpa sea la pandemia.

No podemos guardar silencio ante la barbarie, si los gobiernos callan y otorgan, los pueblos debemos gritar y apoyar la resistencia del pueblo palestino.

Hoy en Palestina sobrevivir sigue siendo resistir.

Por: André Abeledo Fernández

Nota: el articulo es responsabilidad de su autor, a. Nosotros solo somos el medio que permite libremente expresarse a sus autores, as.
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