Obcecación borbónica por Arturo del Villar

0

La triprincesa de Asturies, Girona y Viana, duquesa de Montblanc, condesa de Cervera, señora de Balaguer y dama de la Orden del Toisón, es decir, Leonor de Borbón, acompañada por su hermana Sofía, y protegida por una cohorte policial, visitó en la tarde del 3 de julio de 2022 el Teatro-Museo Dalí en Figueres. A la puerta se había congregado alrededor de un centenar de personas, en dos grupos diferenciados y separados por los Mossos d’Esquadra, unos con banderas borbónicas aplaudiendo y vitoreando a la monarquía, otros con señeras independentistas silbando y protestando por aquel acto. Ella sonreía y saludaba a sus partidarios.

Era un empeño personal de su majestad el rey católico nuestro señor Felipe VI el colocar a su hija y presunta heredera en la provincia de Girona, para resaltar su título de princesa, ostentado en contra del parecer popular. Efectivamente, el 26 de enero de 2016 el pleno del Ajuntament de Girona acordó eliminar el título de princesa de Girona porque no representa a la ciudad, y comunicárselo a la Casa Irreal para que dejase de utilizarlo. Pero a los borbones nunca les ha importado nada la opinión de sus vasallos, y lo que han hecho históricamente ha sido condenar a muerte a los disidentes. Ahora ya Felipe VI no se atreve, en el siglo XXI, a continuar las costumbres de sus antepasados, y se limita a ordenar a sus fuerzas brutas policiales cargar contra los manifestantes opositores.

La alcaldesa de Figueres, Agnès Lladó, de Esquerra Republicana de Catalunya, se negó a asistir a la recepción de princesa e infanta. Sigue la norma adoptada por los cargos de la Generalitat cuando el rey de España se desplaza a Catalunya. Por cierto: Felipe VI de Borbón ha sido declarado persona non grata en Girona, en donde tiene prohibida la entrada, por acuerdo adoptado por el Ajuntament el 29 de junio de 2017.

La alcaldesa de Girona, Marta Madrenas, permitió la utilización del Auditori Palau de Congressos a la Fundació Princesa de Girona hasta el año 2017, para que entregase allí los premios, pero desde el año siguiente lo prohibió, lo que obligó a la familia irreal y sus servilones a reunirse en diversos lugares. La entrega de los premios en este 2022 tendrá lugar el día 4 de julio en Cornellà de Llobregat, en donde todavía reciben a los borbones, sin imitar el ejemplo de otros municipios catalanes.

Felipe VI sigue las costumbres de su antepasado Alfonso XIII, quien antes de marcharse al exilio demostraba al pueblo fehacientemente su desinterés por él, ocupado en conducir los vehículos de alta gama que le regalaban, tirar al plato y estuprar doncellas que se avenían a prestarse a sus requerimientos, una sola vez, porque el hedor despedido por su boca imposibilitaba la repetición.

A Felipe VI le gusta demostrar a sus vasallos catalanes que no le importa nada lo que piensen y decidan. Mantiene el título de princesa de Girona porque es su real gana, opinen lo que opinen los gironinos, que es como ellos se denominan, y no gerundenses en versión castellana. De momento no se atreve a ir o a enviar a sus hijas a Girona, porque las consecuencias podrían ser revolucionarias. Ha vuelto repetirse la canción coreada para su antepasada Isabel II, antes de marcharse al exilio:

Si la reina vol corona,

corona li darem:

que vingui a Barcelona

i el coll li tallarem.

Las visitas de Felipe VI a Catalunya están siempre rubricadas por quemas callejeras de sus fotografías. En algunos casos los policías servilones detuvieron a los pirómanos y los llevaron ante los jueces, que ordenaron su puesta en libertad, por lo que ya no se repite esa inútil operación. La represión policial no detiene a los manifestantes, y los alcaldes y concejales los apoyan. Muy mal se le presenta a Leonor de Borbón ocupar algún día el trono de su antepasada Isabel II. Si le están advirtiendo en Asturies, en Catalunya y en Viana que no la aceptan como princesa, puede imaginar que menos la querrán como reina. Pero dado que es borbona, prefiere hacer como que no se entera del clamor popular. Mientras tanto sigue aumentando en intensidad.

Arturo del Villar, presidente del colectivo republicano tercer milenio.

Artículo anterior“18 de julio de 1936, El golpe de estado permanente”
Artículo siguiente“ABUELO, te llevo a casa” de Elvira Martín Isabel