Miércoles, 4 de octubre. “Catalunya: ¿Ahora qué? por José Luis Úriz

10
0
La opinión por José Luis Úriz.

Catalunya: ¿Ahora qué?

Pasó el 1-O, hoy nos encontramos con la
resaca de un día duro y triste para quienes nos consideramos demócratas, sean
cualesquiera nuestras ideas, de izquierdas, de derecha, nacionalistas de
cualquier tipo o no. Porque hoy cualquier persona de bien, sensata y lúcida
debe estar apesadumbrada por lo ocurrido.
Es evidente que lo desarrollado ese día no
puede considerarse un referéndum como tal, no pasa “la prueba del algodón” para
considerarse así, especialmente a nivel internacional.
Desde su propia organización, pasando por el
censo, la falta de control en las votaciones que provocó, por mucho que se
empeñen en asegurar que no era posible, que muchos ciudadano votaran más de una
vez (algunos alardearon en las redes sociales de 12), o que votaran gentes que
no podían hacerlo, probablemente con códigos de quienes sí.
Igualmente era una convocatoria que venía de
premisas ilegales, saltándose las normas no sólo del Estado sino del propio
Estatut (Coscubiela lo recordó cuando planteó que la votación requería la
presencia de al menos dos tercios de los parlamentarios, 92 y sólo estaban 72,
por citar alguna de ellas).
También que la reacción desproporcionada del
Gobierno de Rajoy, especialmente a través de la represión policial, dificultó
de manera fundamental su desarrollo.
Pero también que a pesar de todo ello muchas
personas, no sé si dos millones o alguna menos, se movilizaron para intentar
ejercer su derecho a decidir y eso todos lo deberíamos tener presente de cara
al futuro.
No eran sólo aguerridos adolescentes
borrokas, o desarrapados anti sistema. Los había de todas las clases y
condición social, de diferentes edades, desde ancianas que vemos paseando por
los mercados, hasta jóvenes universitarios, amas de casa, personas de las que
nos cruzamos a diario por las calles. Y lo hicieron rodeados de policías
repartiendo estopa, dedicando muchas horas para proteger urnas, papeletas, o
colegios electorales, con riesgo físico, ahí están las imágenes con los más de
700 heridos, o multas y sanciones.
Cerca de dos millones son muchos, podremos
argumentar que aún quedan los tres millones y medio restante, pero o tomamos
nota de ese clamor, o corremos el riesgo en equivocarnos en la solución.
De ahí uno de los errores de Rajoy y su
gobierno. Por un lado demostró una gran ignorancia de lo que realmente estaba
pasando allí y por otro una profunda ineptitud a la hora de enfrentarse a ello.
¿Pretendía parar ese tsunami con 10.000 policías y guardias civiles? ¿Cómo es
posible que midiera tan mal sus movimientos y la fuerza del oponente? ¿Cómo que
los lanzara en paracaídas sin conocimiento del terreno, en zona hostil y
sabiendo que no tendría la colaboración de unos Mosssos que no iban a cargar
contra su gente?
Error de bulto, tanto que a la vista de las
imágenes que recorrieron redes sociales y medios de comunicación de todo el
mundo, tuviera que echar para atrás ordenando a las 11 de la mañana el
repliegue de los efectivos y que se pudiera votar con normalidad a partir de
esa hora.
Consiguió así que una consulta que estaba
condenada al fracaso, porque probablemente sin esas imágenes de cargas
policiales injustificadas el número de votantes hubiera sido mucho menos,
adquiriera una importancia que no tenía. De alguna manera quedara legitimada.
Mucha gente que no pensaba acudir lo hizo
antes esas agresiones, ante el visionado de señoras mayores zarandeadas, niños
llorando de miedo, o decenas heridos de diversa consideración. Tampoco merece
la pena entrar en guerra de cifras, porque con un solo herido ya sería suficiente
para reprobar esa lamentable actuación.
Así muchos demócratas que no estábamos con el
independentismo nos encontramos profundamente incómodos, en muchos casos
indignados y todos desde luego preocupados con esa deriva.
Ver las imágenes de Nuria Marín, alcaldesa de
Hospitalet expulsando a los policías de un colegio al grito de “iros, aquí hay
gente pacífica” y al mismo tiempo increpada, insultada, agredida por un grupo
de energúmenos del otro lado, refleja mejor que nada en que bucle melancólico
nos vimos inmersos.
Rajoy perdió de esa manera su posición, su
lugar, especialmente ante el resto del mundo tal y como refleja la prensa
internacional. Perdió la batalla del relato desde el primer minuto. Hoy la
causa independentista se ve con mayor simpatía que hace unas horas.
¿Error, incompetencia o estrategia? Es
probable que lo último y eso sí que sería especialmente grave, que sólo hubiera
actuado así para tener réditos electorales en unas elecciones anticipadas. En
su discurso del domingo ya lo apuntó; si me dejáis solo con esto os llevo a un
nuevo proceso electoral en el que podría sacar la mayoría absoluta. Lamentable.
No fue Rajoy el único que cometió errores el
1-O. También Puigdemont y los suyos lo hicieron comenzando por la propia
convocatoria de un acto ilegal e ilegítimo. Porque en su discurso de la noche
del domingo perdió la oportunidad de dar un jaque mate al Estado, planteando
que con lo acontecido la ciudadanía catalana se había ganado el derecho a un
referéndum legal y pactado, abriendo así la vía de un diálogo hoy imposible.
Igualmente debió aprovechar esa propuesta de
acuerdo para ampliar su base de apoyo, lo que los marxistas definimos como
“acumulación de fuerzas”, añadiendo a ese sector a Podemos y PSOE.
La izquierda estatal tampoco se libro de los
errores este día, desde el “echarse al monte” de Podemos y su marca catalana, especialmente
en el caso de Ada Colau, hasta la tibieza con tintes de complicidad con el PP
del PSOE.
Es cierto que Sánchez plateó la necesidad de
abrir una vía de negociación, pero perdió la oportunidad de haberla liderado
con planteamientos concretos y por supuesto desde una condena más contundente de
la violencia policial.
¿A partir de ahora qué?
Diálogo, negociación y acuerdo. ¿Cuándo,
quién, cómo y qué?
Desde ya. Lo normal y deseable sería que
fuera directamente Gobierno de Rajoy-Gobierno de Puigdemont, pero si como
parece probable eso no fuera posible, debería dar un paso al frente Sánchez y
su PSOE y con la colaboración de Podemos comenzar a trabajar la presentación de
una moción de censura de manera inmediata con la única condición de eliminar el
lastre de Rajoy. Hoy es tiempo de estadistas que den la talla.
El nuevo gobierno derivado de la misma debería
comprometerse a abrir una vía de diálogo, con la previa necesidad de parar
momentáneamente la DUI (declaración unilateral de independencia) y negociar el
día después de ese cambio de gobierno con los planteamientos clásicos.
1.- Acordar un referéndum pactado y legal,
con el compromiso de cambiar la legislación para permitirlo, con unas reglas de
juego igualmente acordadas.
2.- Un movimiento previo que no necesitaría
esa adaptación legal, sería utilizar la vía del artículo 92.1 de la
Constitución interpretándolo como ámbito de decisión Catalunya.
3.- Comenzar de inmediato la negociación de
un nuevo pacto fiscal, adecuando las normas para que Catalunya pudiera
equipararse a Navarra y Euskadi.
4.- Apertura de inmediato de un nuevo proceso
constituyente que lleve a nuestro país a un Estado Federal Plurinacional.
¿Todo esto solucionaría el embrollo en el que
estamos situados? Probablemente no, pero desde luego como no se soluciona es
con la inanición o la confrontación. Porque hoy es Catalunya pero existe un
alto riesgo de contagio en Euskadi mañana si no solucionamos esto desde ya.
Cada vez se escuchan más voces en la sociedad
civil, de un lado o de otro, que aseguran que los políticos están para
solucionar nuestros problemas, no para crearlos y ahora lamentablemente está
ocurriendo lo segundo.
Hoy estamos peor que ayer, pero es
imprescindible que mañana estemos mejor. Nuestro país (ponga cada cual lo que
desee) lo necesita y para eso necesitamos condiciones que escasean, diálogo,
imaginación, audacia, generosidad.

Veremos……
Nota: La Opinión es un espacio de Radio Rebelde Republicana abierto y plural, en el cual una serie de colaboradoras/es dejan su opinión respecto algunos temas, que no siempre tienen por qué estar en la línea editorial de nuestra emisora.

Artículo anteriorMiércoles, 4 de octubre. “Sofía Tolstói, una vida amarga”
Artículo siguienteJueves, 5 de octubre. “Actualidad Marea Pensionistas”