Miércoles, 30 de agosto. “¿Para cuándo la cuestión social en Catalunya?”

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La opinión por Edmundo Fayanas.
¿Para cuándo
la cuestión social en Catalunya?
La posible
independencia de Catalunya sigue centrando el debate político.
Deberíamos recordar, que al mismo tiempo en Catalunya pasan cosas y, muchas de
ellas, están alejadas de ese debate político y afectan a la vida diaria. Para
mí, la principal es la enorme crisis social en que está sumergida la sociedad
catalana y que afecta muy negativamente a la calidad de vida de millones de
personas.
¿Por qué no se habla del desastre social que sufre
Catalunya?
Todas las viñetas aquí utilizadas son del faro.info
La respuesta
es sencilla, la mayoría de los dirigentes independentistas son neoliberales y
sus políticas son las que han creado este desastre social en el que están
inmersos y, en consecuencia, mejor no hablar de ello. Los políticos de la
antigua Convergencia y del actual PDeCAT hacen las mismas políticas que las
desarrolladas por Rajoy en el resto de España. Cuentan en esta ocultación con
la complicidad y el silencio de los medios públicos y privados de la prensa.
Deben saber
los catalanes, como el resto de españoles, que el PDeCAT ha votado junto al PP
todas las leyes más regresivas que ha presentado Rajoy y que están en el
fundamento de la crisis social en que estamos sumergidos Catalunya y el resto
del Estado.
El problema
de la posible independencia de Catalunya debería tener una respuesta
política clara por parte del Estado español, el derecho a decidir que tiene
todo pueblo. Mientras el PP impide que se pongan las urnas catalanas, aplaude,
apoya y alienta que se pongan las urnas por parte de la oposición en
Venezuela. ¿Cabe mayor desfachatez?
Un pueblo
tiene el derecho a decidir sobre su futuro y el Estado debe permitirlo. No
obstante, sería un fracaso para todos nosotros que Catalunya se fuera, porque
significaría la incapacidad política para hacer frente a los problemas
políticos desde la democracia.
En esto, el
PP tiene el 99% de culpa en el problema catalán, porque los ha despreciado de
forma sistemática -recuerden el boicot a los productos catalanes- y ha dejado
pudrir el problema por su incapacidad política y su dogmatismo centralista.
Volviendo al
tema social, veamos algunos datos que son muy significativos y que demuestran
el desastre social promovido por el PDeCAT. En el año 2008, las rentas de
trabajo significaban en Catalunya el 50%, en 2016 ya sólo el 46%. Sin embargo,
no a todos los catalanes les ha ido mal, en el año 2008, las rentas del capital
eran del 42%, en 2016 ya eran el 45%. Ya ven para quién ha hecho política el
PDeCAT, porque esto no sucede por casualidad sino que es fruto de las políticas
neoliberales aplicadas.
Podemos
comprobar el gran deterioro del mercado de trabajo catalán, en el año 2008 el
16% de los parados llevaban más de un año parados, en 2016 representaban el
53%. A este dato hay que añadir que el 71% de los parados catalanes
no disponen de ninguna prestación.
Otro muestra
más de la deteriorada situación laboral es la de los salarios. En el año 2008,
el 10% de los trabajadores cobraban un salario por debajo de 9.221 euros
anuales, en 2016, ese mismo 10% recibía 7.841 euros anuales, que representa una
pérdida del 15% de su poder adquisitivo.
Si ya todo
esto es escandaloso, debemos saber que el gasto en las cuestiones sociales
realizado por la Generalitat ha provocado los recortes más intensos de todo el
Estado español. La antigua Convergencia y ahora el actual PDeCAT han sido los
campeones en los recortes, incluso por encima del Partido Popular.
Me pregunto ¿Mas y Puigdemont estarán satisfechos de
sus políticas sociales?
Me sigo haciendo preguntas y se deberían responder:
¿Por qué están apoyando las políticas
más regresivas del centralista Partido Popular? ¿Por qué la prensa catalana
obvia el desastre social de Mas y Puigdemont? ¿Dirá algo sobre estas cuestiones
la izquierda catalana?
Veamos
algunos datos más del escarnio social producido por el PDeCAT:
El gasto
social se ha reducido en un 17%, es decir, unos 3.500 millones anuales entre
los años 2008-2016, en el momento que más poyo necesitaba la gente por la
crisis económica. Sin embargo, no tuvieron dudas en embarcarse en proyectos
faraónicos como los juegos del Mediterráneo en Tarragona.
El gasto
educativo se ha reducido en un 17% en estos ocho años. Anteriormente, la
educación catalana era un referente pedagógico para el país y ahora presenta
unos resultados académicos bastante deficientes. El gasto sanitario ha
disminuido en un 14%, pero además se han aumentado las privatizaciones y las
derivaciones sanitarias a la privada. Es intolerable que fuera nombrado
Conseller de Sanidad el presidente de la patronal catalana de medicina.
Otros datos
que confirman el austericidio y también resultan sorprendentes, el gasto social
en vivienda, que es uno de los factores determinantes en la vida humana ha
disminuido en un 60%. El gasto en protección social se redujo en un 14%, el de
promoción social en un 39% anual y el de fomento de la ocupación en un 25%.
Todos los datos son superiores al del resto del Estado
Todos estos
datos son muy esclarecedores de las políticas llevadas a cabo primero por Artur
Mas y después continuadas por Puigdemont. Debemos recordar la frase que
pronunció Artur Mas para justificar su deriva neoliberal del
austericidio: “La austeridad nos
hará más fuertes”.
Debemos
saber que Artur Mas apoyó con su Convergencia y posteriormente el PDeCAT
todas las reformas fiscales propuestas por el PSOE y el PP, todos los recortes
del gasto público, las dos reformas de las pensiones públicas; alabaron y
apoyaron la reforma laboral del PP que ha provocado grandes niveles
de desigualdad social que todos sufrimos. Recordemos cómo Convergencia
apoyó la modificación constitucional del artículo 135º para imponer
al pago prioritario de la deuda, sobre todas las necesidades del país.
Decir, como
se hace ahora, que la crisis social de Catalunya ha sido impuesta a la
población catalana por las políticas públicas aprobadas por el Estado español,
es mentir de forma descarada y llamarnos tontos a la cara, porque el PDeCAT
apoyó y alentó estas políticas regresivas a nivel económico y social del PP,
porque en el fondo coinciden totalmente los dos partidos.
Defiendo el
derecho a decidir de los pueblos con total convicción por ser la forma más
democrática para los mismos. Entiendo pero no comparto en absoluto que se
intente enmascarar la problemática social tanto en Catalunya como en España,
pues ambas son fruto de las políticas desarrolladas por PSOE, PP y PDeCAT,
y a estos partidos no les interesa mostrar sus vergonzantes resultados.
Para cambiar
estas políticas tan devastadoras es preciso buscar un modelo económico y social
más justo y que acabe poco a poco con la desigualdad económica y social que nos
corroe. Esto pasa por la expulsión de estos partidos tanto de Madrid como de
Barcelona y que sean sustituidos por fuerzas progresistas, que entiendan
realmente el concepto de libertad y que el ser humano tiene derecho a una vida
justa.
Es hora de
acabar con los engaños de los unos y de los otros. Luchemos siempre por la
democracia, la justicia y la libertad.

Nota: La Opinión es un espacio de Radio Rebelde Republicana abierto y plural, en el cual una serie de colaboradoras/es dejan su opinión respecto algunos temas, que no siempre tienen por qué estar en la línea editorial de nuestra emisora.

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