Miércoles 28 diciembre, “La Opinión, Las vergüenzas del empresariado español”

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Miércoles 28 diciembre, a las 14:30 h. y R a las 19:30 h. La Opinión, Las
vergüenzas del empresariado español
por Edmundo Fayanás – Profesor de historia y escritor.

Recientemente el conocido hostelero español Antonio Catalán
sorprendió con unas declaraciones, sobre el sistema laboral y el salario de los
españoles, algo nada habitual en el empresariado español.
Edmundo Fayanás
Puso la estabilidad de las plantillas y los trabajadores por
delante del beneficio económico. “Si
voy a ganar más a base de sacrificar al personal, prefiero que ganemos
menos”.
Catalán cargó además contra la reforma laboral del PP de
Mariano Rajoy, que permite, por ejemplo, despedir a camareras de hotel con poca
indemnización y subcontratarlas a otras empresas de servicios que las “explotan”.
Nosotros no
externalizamos los pisos. No se puede pagar (refiriéndose a las camareras) tres
o cuatro euros por habitación; aceptar eso supone un deterioro del producto y
de la imagen. Los listos de la película siempre son los mismos”,
Según éCatalán, la reforma laboral permite despedir con una
indemnización de 20 días por año trabajado a toda la plantilla y empezar a
subcontratar las camareras de piso con otras empresas como Ferrovial o
Entrecanales, que “explotan”
a estas trabajadoras.
“Hoy puedo despedir pagando 20 días por
año y empezar a subcontratar. Es lo que hacen los que explotan a las camareras
de piso, y lo digo con todas las letras: explotan”
. Así, pasan de acogerse a convenios que fijan
unos 1.000 euros de salario por otros de apenas 600 y tienen que trabajar seis
días a la semana en lugar de cinco, ha detallado.   La
reforma laboral “no puede ser café
con leche para todos, hay empresas que tienen que cerrar”
, insistiendo
en que “para hacer un país posible
la gente tiene que poder vivir”.
En el lado opuesto nos encontramos al presidente de la Cámara
de Comercio de Palencia y propietario del grupo de aperitivos Pipas Facundo,
Vicente Villagrá, ha reaparecido para pedir al nuevo Gobierno “que no se dé ni un solo paso atrás en la
reforma laboral”. 
  El empresario legalizó un patrimonio opaco de más de
11,2 millones de euros aprovechando la amnistía fiscal que puso en marcha
el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro.  Por
este dinero que su familia tenía escondido en Suiza ha pagado 337.405,36 euros,
lo que representa el 3% del dinero aflorado.
Villagrá reclamó “responsabilidad”
al Gobierno y al resto de partidos políticos para “adaptar el empleo a las necesidades empresariales” y advirtió de la
necesidad de incrementar la actividad productiva y controlar el gasto para
reducir el déficit público pactado con la Unión Europea.
El
anterior presidente de la CEOE, Díaz Ferrán es otro ejemplo de mal
empresario,   Veamos cuáles son sus
recetas: ¿Que cómo se sale de la crisis? Díaz Ferrán lo tenía claro, “trabajando más y ganando menos”.
“Es duro decirlo pero es la verdad”,
sostenía. 
Ferrán decía en 2009:”Los
empresarios hemos apoyado medidas sociales a lo largo de estos años; pero
también hay que hacer políticas proactivas para crear empleo, porque la mejor
medida social es crear puestos de trabajo. Y eso es lo que los empresarios
sabemos hacer cuando tenemos el marco adecuado y las reglas claras y
previsibles”.  
Sin embargo, poco
tiempo después  dejaba en la calle a
1.600 trabajadores y una deuda millonaria.
Si hacemos un repaso de
los últimos ochenta años de historia del empresariado español, veremos que
presentan unas características similares en el tiempo.
Siempre han sido
profundamente conservadores, no sólo en cuestiones políticas, sino también en
valores sociales y con muy poca iniciativa de riesgo.
Su cercanía al poder
político ya sea tanto en el franquismo como en el periodo democrático con
PP/PSOE.   El empresariado español
posteriormente gratifica a los políticos españoles cesantes con puestos en los Consejos
de Administración.
Su obsesión por la
subvención.  Se declaran liberales y
defensores del  libre mercado, pero
después buscan el paraguas protector del Estado. Vean los tres últimos
ejemplos:
El almacén de gas
Castor, realizado por ACS dirigida por Florentino Pérez, se ha llevado 1.350
millones de euros, sin pérdida alguna para la empresa tras el fiasco de dicho
proyecto.   A esta empresa no le ha
costado un euro pero sí a los contribuyentes.
El segundo caso se
corresponde con las autopistas privadas radiales de Madrid, realizadas por
empresas y bancos privados.   Después de
casi diez años de funcionamiento su fracaso ha sido absoluto.   El fracaso empresarial privado no les ha
costado un euro, pero esto deberá ser pagado por los contribuyentes con la
friolera de 5.500 millones de euros.
El tercer caso es la
conexión del AVE con Francia, una obra ruinosa que se sabía que lo iba a ser y
nuevamente realizada por ACS de Florentino Pérez, el coste  para la empresa será cero, pero nuevamente
seremos los contribuyentes los que paguemos los 550 millones.
Como vemos, la adición
del empresariado español a las subvenciones es escandalosa.    Debemos saber que anualmente hay en los
presupuestos generales del Estado unos 30.000 millones de euros destinados a
subvenciones a entidades privadas.
Recuerdan cuando la
ultraliberal Esperanza Aguirre decía que era fácil quitar la grasa de los
presupuestos.  Evidentemente lo hicieron,
afectando a todas las partidas de gasto social, educación, pensiones. Sanidad,
dependencia….., pero se olvidaron de quitar la grasa de las subvenciones destinadas
a las empresas privadas, estas no las tocaron.
La escasa capacidad
empresarial en modernizarse en tecnología, lo que provoca que la productividad
sea baja, no por el trabajo realizado por los trabajadores, sino por la falta
de inversión productiva en tecnología por parte empresarial.
La baja fiscalidad de
la que gozan fundamentalmente las grandes y medianas empresas no así las
pequeñas empresas y autónomos.   En 2008,
las empresas españolas pagaron 48.000 millones de euros por el impuesto de
Sociedades, en 2014 ya solo pagaron 17.000 y se calcula que tras la última
reforma de Montoro lo harán en 26.000 millones, cuando sus beneficios son
idénticos a los de 2008.   Ejemplos
palpables del sin sentido del impuesto de Sociedades español diseñado por
PP/PSOE es que el Corte Inglés, no sólo no pagará nada del impuesto, sino que
la Hacienda española le deberá devolver varios cientos de millones o por
ejemplo que el banco Santander sólo pague el 5%.
La tasa del impuesto de
Sociedades español es del 30%, como en la mayoría de la Unión Europea.   Mientras que estos países se recauda cerca
de esa cantidad, en España como vemos ronda entre el 5-8%.
¿Es
legal lo que hace el Corte Inglés y el banco Santander y otros?
  Sí, pero esto es posible porque desde el
Parlamento se hacen las leyes, para que estos puedan eludir el pago mediante la
creación de múltiples exenciones que facilitan la ingeniería fiscal.
El último aspecto muy
negativo del empresariado es el nulo valor que dan al capital humano,
tratándolo por lo general como simples números.   Hace años que se han olvidado de su función
social y mientras esta no se recupere, tendremos muchos problemas.
Dentro de nuestro
sistema actual, el empresariado es un elemento fundamental, pero no debe
obsesionarse sólo con la obtención del máximo beneficio sino también de su
función social, los beneficios deben ser justos y no usureros acosta del
sufrimiento de los trabajadores. Deben de ser los propios empresarios los que
destierren a esos empresarios esclavistas que los hay y los echen del sistema y
también a los corruptos. No hace falta 
ver donde están los últimos dirigentes de la CEOE que  ustedes eligieron.

Hoy más que nunca
necesitamos empresarios que apuesten por el capital humano, por la tecnología,
el cuidado del medio ambiente, pero sobre todo, recuperen el valor social de la
empresa como generadora de trabajo y bienestar. 
Ganen dinero pero sin usura.  Es
lo que hoy demanda la sociedad.
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