Miércoles, 28 de febrero. “En Guinea Ecuatorial se respeta la libertad de expresión más que en el reino de España”

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La opinión por Arturo del Villar, presidente del colectivo Republicano Tercer Milenio.   

En Guinea
Ecuatorial se respeta la libertad de expresión más que en el reino de España
EL dibujante
ecuatoguineano Ramón Esono ha sido puesto en libertad, después de pasar cinco
meses en la cárcel. La Fiscalía de esa dictadura militar ha admitido la falta
de pruebas en las acusaciones contra él. La única motivación para su
encarcelamiento se debía a que Esono osa caricaturizar al presidente golpista
de su país, el dictador Teodoro Obiang, que ejerce una tiranía salvaje sobre
sus resignados súbditos, mientras su familia derrocha el dinero robado al
pueblo, en especial su hijo Teodorín, figura escandalosa internacional con pasaporte
diplomático.
Constatamos,
pues, que la dictadura militar de Guinea Ecuatorial es más respetuosa con la
libertad de expresión que el reino de España. Los jefes de ambos regímenes
totalitarios no han sido elegidos por los respectivos pueblos, sino que
detentan el poder a consecuencia de golpes de Estado, más antiguo el de España,
ya que lo dio un militar traidor en 1936, implantó una dictadura fascista
sanguinaria, y él mismo designó a un sucesor a título de rey para perpetuar su
tiranía, al que hizo jurar lealtad a su persona y fidelidad a sus leyes
genocidas para ocupar el trono ensangrentado.   
  
La monarquía
fascista ignora la libertad de expresión garantizada por la Unión Europea para
sus paises miembros. Al dictador militar Obiang se le puede caricaturizar sin
que se condene al autor por ello, pero sobre los miembros de la llamada familia
real, que es la más irreal del mundo, no se puede hacer un chiste, so pena de exponerse
a secuestro de revistas, proceso de los dibujantes, juicio, multa y condena con
absoluta seguridad. 
El jefe del
Estado español, como el de Guinea Ecuatorial, no ha sido elegido por el pueblo,
y tiene que ser reverenciado por sus vasallos, al beneficiarse del culto a la
personalidad característico de todos los dictadores. Y ese culto se extiende a
su familia, que puede robar con absoluta impunidad, ya que el apellido Borbón está
siempre libre de toda culpa. Al ser la monarquía fascista heredera de la
dictadura fascista que la instauró, goza de sus mismas prerrogativas, en las
que se ampara a toda su familia.
Unos
humoristas despistados, Manel Fontdevila y Guillermo Torres, tuvieron la
ocurrencia de dedicar el número de la revista satírica El Jueves correspondiente
al 18 de julio de 2007 a los entonces tripríncipes de Asturias, Girona y Viana,
duques de Montblanc, condes de Cervera y señores de Balaguer, títulos heredados
porque sí, en la actitud de realizar la única obligación de su cargo: perpetuar
la dinastía. Un juez servilón, Juan del Olmo, ordenó secuestrar la revista y
procesar a los osados humoristas.
El 13 de
noviembre fueron juzgados en la Audiencia Nazional, un tribunal especial creado
para ver los delitos de terrorismo. Caricaturizar a los tripríncipes etc.
estaba equiparado al terrorismo. El fiscal Miguel Ángel Carballo, añadamos su
nombre a la historia universal de la infamia empezada por Borges, pidió para
ellos una multa de seis mil euros por “injerencia
gratuita y exorbitante en el honor de los príncipes”
. En la familia irreal
todo es gratuito, sus vasallos les pagamos absolutamente todos sus gastos,
incluidos los regalos y los sobornos a las barraganas para que no cuenten sus
hazañas en la cama con el Kama sutra, único libro que han sido capaces de
terminar de leer los borbones. Aunque el Kama sutra resulta un catecismo
cristiano de párvulos en comparación con Los borbones en pelotas.
Al fiscal se
le puede preguntar qué sentido del honor tenían los tripríncipes, que ya
entonces vivían a cuerpo de rey en el palacio que les edificamos con nuestros
impuestos, en el que disponen de una fastuosa bodega sobre arenas traídas
especialmente del Índico, según reveló el primo favorito de la triprincesa en
su biografía ejemplar titulada Adiós, Princesa.
También alegó
el fiscal que “atacar a la Corona es
desprestigiar a los propios españoles y a la nación”
, sin ninguna prueba,
porque una gran mayoría de españoles pensamos que nadie desprestigia más a la
Corona que sus representantes, empezando por el designado sucesor a título de
rey por el dictadorísimo, con sus 1.500 barraganas contadas por Andrew Morton y
sus 1.800 millones de euros ganados como comisionista según la revista Forbes y
The New York Times. Los borbones no representan a España.
Comprobar que
la dictadura militar de Guinea Ecuatorial es más respetuosa con los derechos a
la libertad de expresión que el sistema judicial imperante en el reino de
España debiera hacernos meditar. Recordemos lo que se canta en “A las barricadas”, siempre de actualidad:
“El bien más preciado es la libertad. / Hay que defenderla con fe y valor. /
Hasta la bandera revolucionaria / suena el triunfo de nuestra emancipación.”

Así sea.
Llibertat presos polítics!


Nota: La
Opinión es un espacio de Radio Rebelde Republicana abierto y plural, en el cual
una serie de colaboradoras/es dejan su opinión respecto algunos temas, que no
siempre tienen por qué estar en la línea editorial de nuestra emisora.
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