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Miércoles, 21 de junio. “¿Refundar la socialdemocracia? NO, refundar la izquierda”

La opinión por José Luis úriz.

¿Refundar la socialdemocracia? NO, refundar la
izquierda
Este fin de semana se ha celebrado el 39
Congreso del PSOE. Se trataba de una prueba de fuego no sólo para el
socialismo, también para la izquierda en su conjunto, después del para algunos
sorprendente e inapelable triunfo de Pedro Sánchez en las primarias celebradas
el pasado 21 de mayo.
Había serias dudas de si el flamante nuevo
Secretario General, iba a aguantar el envite de las poderosas fuerzas que desde
dentro y especialmente desde fuera, iban a intentar amortiguar su triunfo. Si
al final se achantaría evitando que su gente, proveniente toda ella del sector
más a la izquierda del partido, copara su dirección.
No ha sido así, al final ha demostrado que este
nuevo Pedro Sánchez se parece muy poco, al que caminó con más pena que gloria
por la dirección socialista condicionado por lo que esos poderes le iban
marcando. Quizás la sorprendente entrevista que concedió a Jordi Ébole en su
Salvados, marcó un antes y un después en su personalidad, en su psicología.
No es el único hecho que ha condicionado ese
cambio, también la poderosa reunión que el 25 de noviembre del pasado año
celebraron una treintena de socialistas en una sala del Ateneo de Madrid ha
influido en ello.
Allí gentes que ahora aparecen en la dirección
de este nuevo partido, como Toni Ferrer, Odón Elorza, Cristina Narbona,
Margarita Robles, Luz Martínez, Manu Escudero, o Andrés Perelló que, aunque no
asistió apoyó, junto con personajes de la izquierda del peso de Josep Borrell,
o José Antonio Pérez Tapias, diseñaron una línea ideológica que ha resultado
ganadora en este cónclave.
Era un momento crucial, con un Pedro Sánchez
desojando la margarita en su domicilio, en estado de depresión, con serias
dudas sobre si dar la batalla o retirarse de manera definitiva. Aquella
reunión, el documento elaborado inspiraron el “Espíritu del Ateneo” que acabó
animándole a lanzarse al ruedo. A veces así se escribe la historia y quien
escribe estas líneas participó en ella impulsándola.
Lo ocurrido este fin de semana no se podría
entender sin aquella reunión. Tampoco la visualización de la actual dirección
socialista, incluso la propia ponencia aprobada. Si comparamos aquel documento
con esa ponencia nos daremos cuenta de esta circunstancia.
Excepto en un elemento que cayó por el tortuoso
camino existente entre la noche del sábado y la mañana del domingo, la
referencia a la apuesta por la República que a través de una enmienda de las
Juventudes Socialistas, fue aprobada en comisión por 98 votos a favor y 67 en
contra. Una enmienda apoyada también desde Izquierda Socialista.
Según las normas del propio Congreso ese
párrafo debía ser votado en el plenario del domingo. Cualquier socialista con
un mínimo de cabeza sabía que iba a ser aprobada, probablemente de manera
abrumadora. Y ahí los poderosos poderes fácticos se pusieron en movimiento aterrorizados
por esa posibilidad.
A través de su instrumento interno, Susana
Díaz, amenazaron a Pedro Sánchez que o era retirada, o maniobrarían para evitar
con su ausencia que hubiera quórum la mañana del domingo, o sea que hubiera el
número de delegados suficientes para permitir clausurar el Congreso.
Ahí, y algunos lo lamentamos profundamente,
Sánchez dio un paso atrás, incluso torciendo la norma congresual que indican,
que en el instante que una enmienda es aprobada deja de pertenecer al
proponente y ya es propiedad del propio Congreso. Juventudes Socialistas no
podía retirarla, como así ocurrió, porque ya debía ser votada sí o sí por el
plenario.
Se perdió una batalla en este asunto, pero no
la guerra, porque quedó demostrado que hoy, la militancia socialista está por
pelear por la República y más pronto que tarde se ganará esta vez de manera
definitiva.
Al igual que está y era una clamor en los
pasillos, por sacar a Rajoy de la Moncloa, por apostar por una confluencia de
la izquierda con los nacionalistas para conseguirlo, o sea excluyendo a
Ciudadanos (180 son más que 170), por abrir una posibilidad de consenso que
evite el choque de trenes con Catalunya ahora y Euskadi después, explorando
vías legales que permitan el derecho a decidir, acompañada del impulso a una
reforma constitucional que permita un Estado Federal Plurinacional, o por una
apuesta inequívoca de giro a la izquierda.
De ese Congreso se salió con esas ideas y con
una dirección adecuada a las mismas. Esta vez sí, en sintonía con la base que
han llevado a Pedro Sánchez a su dirección máxima. Cualquier observador que
participara en el acto final del domingo en Ifema se daría cuenta de ello.
Si hubiera un aparato que midiera el clamor, la
intensidad de los aplausos recibidos por cada miembro de la ejecutiva, así lo
entendería. Estos fueron los más aclamados, con el record para un Odón Elorza
exultante que al volverse a la multitud que abarrotaba el pabellón 3, alzó su
puño al aire consiguiendo que esa aclamación se multiplicara por tres.
Después Susana Sumelzo, el ideólogo de
izquierdas Andrés Perelló, Cristina Narbona, el alcalde de Valladolid Óscar
Puente, o Adriana Lastra se llevaron la palma y abajo un entusiasmado José
Antonio Pérez Tapias, otro de los pocos ideólogos que aún le quedan a la
izquierda, se daba un baño de multitudes.
Esa izquierda se había impuesto en este
Congreso, porque la inmensa mayoría de los afiliados y afiliadas lo es. También
porque los votantes lo son, los que aún siguen y lo más importante, los que se
fueron.
Con lo ocurrido este fin de semana el PSOE
vuelve a estar en condiciones de recuperar esos cinco millones de votos
perdidos, cuando Zapatero decidió abandonarle a su suerte acogotado por los
poderes fácticos. Sólo hay que esperar que esa circunstancia no se le olvide
jamás al propio Pedro Sánchez.
Una victoria que ha encendido las luces rojas
de esos poderes fácticos, como indica el lamentable editorial de El País del
pasado lunes.
Pero ahora viene lo más difícil y la gran
pregunta: ¿qué hacer? La misma que se hizo en su momento el propio Lenin.
Desde luego y primordial, no traicionar el
espíritu emanado de ese Congreso, ni a la afiliación, ni a los votantes. Giro a
la izquierda, echar a Rajoy de la Moncloa en el plazo más breve, evitar el
“choque de trenes” con Catalunya en octubre, o recuperar la defensa de la
República. Un partido democrático, transparente, participativo, en perfecta
simbiosis con la sociedad, coherente y honesto.
A partir de ahí todo lo demás. Lo señaló
Sánchez en su alocución final. Hasta llegar a esa moción de censura caminar
cada semana con el resto de la oposición, y ahí lógicamente no entra Ciudadanos
que se siente mucho más gobierno, para imponer ese 180-170 en los temas
fundamentales para nuestra ciudadanía, para los más desfavorecidos paganos de
las políticas puestas en marcha por el PP.
Trabajar como el boxeador que castiga lenta
pero inexorablemente a su contrincante preparando el golpe final, que se podría
dar en el asalto 9, o 10, o sea para septiembre u Octubre.
En ese trayecto abrir vías de comunicación y
entendimiento con Podemos, pero también con PNV, PDC, antigua Convergencia, ERC
e incluso con una nueva Bildu en la que ha triunfado el sector más moderado y
pragmático.
Trabajarse a Catalunya y Euskadi, desde el
diálogo, desde el intento de convencimiento, de buscar puntos de encuentro y
consenso. Todo es posible ahora con este nuevo PSOE. En la dirección hay gentes
que entienden y defienden esa necesidad de encuentro.
Para los críticos, o incrédulos una pregunta:
¿Creen acaso que sería mejor, incluso para sus propios intereses, que hubiera
ganado Susana Díaz en lugar de este nuevo Pedro Sánchez?
Por eso deben dejar trabajar a este nuevo
partido socialista, ponérselo fácil, ayudar a realizar ese tránsito, porque
seguro que resulta mejor para Euskadi, Catalunya y España.
Al inicio del 39 Congreso se planteó, que podía
suponer una refundación de una socialdemocracia herida de muerte en Europa.
¿Refundar esa socialdemocracia? ¡NO! Lo que este Congreso puede y debe suponer
es una refundación de la izquierda. Portugal abrió la puerta, España será la
siguiente y quizás el sur marcará el camino al norte.

Ojalá….

Nota: La Opinión es un espacio de Radio Rebelde Republicana abierto y plural, en el cual una serie de colaboradoras/es dejan su opinión respecto algunos temas, que no siempre tienen por qué estar en la línea editorial de nuestra emisora.

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