Miercoles 10 de mayo, “De Macron a Melechon pasando por Le Pen”

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A las 14:30 h. y R a las 20:00 h., La Opinión por José Luis Úriz.
De Macron a Melechon pasando por Le Pen
Pasó el susto, las elecciones en Francia nos
han devuelto a la normalidad después de un mes de zozobra. Todo ha quedado
según lo previsto y después de los dos disgustos del “Brexit” y el triunfo de
Donald Trump al final a la tercera va la vencida y todo acaba como las
películas americanas con final feliz.
Pero no conviene que el árbol acabe haciéndonos
impedir que veamos el bosque. No todo ha sido de guión de amores románticos,
porque el pasado domingo algo muy importante se ha quebrado peligrosamente en Europa.
Es cierto que Marine Le Pen y su Frente
Nacional ha conseguido nada menos que once millones de votos y no precisamente
de los caladeros habituales de la derecha francesa. Incluso se podría decir que
ha sido capaz de ganar en lugares donde hace apenas unos años arrasaba el
Partido Comunista Francés.
¿Cómo ha sido posible esta insólita
transformación del electoral tradicionalmente de izquierdas? Parece evidente
que existen dos razones fundamentales, por un lado que los partidos que
habitualmente les representaban han dejado de hacerlo, que se han sentido
abandonados por ellos y por otro que el fenómeno de la emigración y sus
consecuencias sobre ese sector de la población, ha producido consecuencias
demoledores sobre ellos.
Cometeremos un error las izquierdas, cometerán
un error las izquierdas francesas si no prestan mucha atención a lo acontecido
en los últimos días en Francia.
Más allí de esta peligrosa situación se puede
decir sin peligro a errar que durante las dos fases de esas elecciones han resultado
ganadores de una u otra manera, por un lado lógicamente el triunfador
indiscutible, Emmanuel Macron que ha sido capaz de emerger de la nada, por otro
la propia Le Pen que ha llevado a su FN a cotas inimaginables hace años y por
último otra figura rompedora como Melenchon.
¿Por qué resulta también entre los ganadores
Melenchon? Porque estuvo a punto de dar la sorpresa en la primera vuelta y
porque puede llevarse consigo el casi 10 % de votos nulos y en blanco, dato
inédito en Francia, más una parte sustancial del más de 25 % de abstención.
También hay perdedores. Precisamente los dos
partidos que habitualmente competían alternándose en la victoria, por un lado
la derecha Republicana de Fillon y por otro el Partido Socialista Francés de
Hamon. Un socialismo a la deriva, diezmado por las deserciones (Macron y
Melenchon provienen de sus filas) y por la profunda división interna.
Ha sido lamentable que la izquierda, incluso a
pesar de que las encuestas lo vaticinaban (y en Francia suelen acertar) no haya
sido capaz de aparcar sus divergencias y haber apoyado al sector mayoritario,
en este caso Melenchon, lo que probablemente habría llevado a que el
enfrentamiento se hubiera dado entre él y Macron. O sea situar la misma en el
tradicional eje derecha-izquierda con resultado imprevisible.
Pero no fue así, Hamon y su PSF de manera
suicida decidieron mantenerse en la contienda llevándoles a un resultado
insignificante y catastrófico. Al PSF le quedan 
una travesía terrible que recorrer de cara a las legislativas del
próximo mes de Junio y mucho deberán avanzar para evitar una nueva debacle,
quizás esta definitiva.
Que tome buena nota el PSOE a punto de
quebrarse el próximo 21. ¿De darse esa quiebra Susana Díaz puede ser el Macron
de aquí si lo abandona al ser derrotada? ¿Puede ser Pedro Sánchez el Melenchon
en caso contrario?
Aquí esta una nueva clave. ¿Qué puede ocurrir
en esas legislativas? Hay que recordar que a diferencia de nuestro país también
son a doble vuelta, o sea que los dos candidatos más votados pasan a la
siguiente fase, donde se producen confluencias y apoyos que pueden dar un
vuelco en los resultados.
Van a ser unas elecciones llenas de incógnitas.
¿Será capaz Macron en apenas unas semanas de estructurar una oferta electoral,
un nuevo partido, partiendo de la nada? ¿La derecha republicana levantará su
moral y será capaz de competir dignamente? ¿Marine Le Pen podrá mantener los
apoyos prestados, que se calculan en un 50 %, en esas próximas elecciones?
¿Será capaz la izquierda, Melenchon y Hamon, de ponerse de acuerdo para
presentar una propuesta seria y unitaria?
Como se ve de las diferentes respuestas a esas
complejas preguntas, puede  dar lugar a
escenarios muy diferentes, que pueden producir una situación de absoluta
locura. Francia es un país presidencialista eso resulta evidente, pero de cómo
se estructuren las próximas cámaras legislativas puede suponer o un reinado
plácido para el ahora todo poderoso Macron, o una convivencia endiablada lejana
incluso de la famosa cohabitación tradicional.
Se avecinan tiempos difíciles a los que habrá
que sumar una situación social explosiva, más unos sindicatos dispuestos a la
confrontación total con el nuevo gobierno si continúa con las medidas anti
populares del anterior.

Francia ha hablado, hablará de nuevo el próximo
mes. España observa, la izquierda española debe observar y aprender de los
errores. La división beneficia a los enemigos y sólo la unidad puede lograr la
victoria. Veremos si aquí aprenden.
Nota: La Opinión es un espacio de Radio Rebelde Republicana abierto y plural, en el cual una serie de colaboradoras/es dejan su opinión respecto algunos temas, que no siempre tienen por qué estar en la línea editorial de nuestra emisora.

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