Martes, 27 de marzo. “El avispero de Catalunya” por José Luis úriz

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La opinión “El avispero de Catalunya” por José Luis Úriz.
Se podría comenzar esta reflexión con
argumentos favorables al sector independentista contra el constitucionalista,
viceversa, o a favor de ambos, incluso enfrentado a todos los contendientes en
este conflicto interminable. Pero eso ya lo hacen a diario los voceros de una y
otra parte y no aportaría nada favorable al debate.
Quizás la palabra a analizar sea
“contendientes”, porque ésta siempre se utiliza en un combate, en una
confrontación ya sea deportiva o social. Por eso intentaremos huir de términos
belicistas que nos llevan a situaciones como la actual.
Situarte en esa posición equidistante e
intermedia siempre conlleva  ser
incomprendido incluso a veces vilipendiado por ambos dos. Pero alguien debe
asumir el riesgo de intentar poner algo de sensatez, desde la lucidez y desde
luego alejado del sectarismo que nos invade a lo largo y ancho de ambos países.
Sí, sí, países en plural, porque España mal
que les pese a algunos, es un país de países en el que conviven (ahora
lamentablemente mal) varios, en concreto cuatro. Esa situación mal resuelta
desde nuestra Transición ha traído como consecuencia, las famosas tensiones
centro-periferia que nos están llevando a situaciones como la actual, de
momento sólo con Catalunya, aunque si no reaccionamos con rapidez probablemente
también mañana con Euskadi.
Hace apenas 10 años debemos recordar que
Catalunya era un remanso de paz, mientras que el avispero se azuzaba
peligrosamente en Euskadi, por eso conviene no bajar la guardia para no
encontrarnos con dos problemones en lugar de uno.
Pero volvamos a Catalunya. Después de un
tiempo de tranquilidad, como la que precede en el ojo del huracán a la espera
de la traca final. El jueves de nuevo se destapaba la “caja de Pandora”, con la
continuación dramática del viernes con el encarcelamiento de otros cuatro ex
consejeros, la ex Presidenta de Parlament, más la huída para unos, exilio para
otros de la máxima dirigente de ERC.
Terrible para quienes defendemos que los
problemas políticos deben ser resueltos por la vía política y no por la
policial o judicial. Para quienes no deseamos ver en la cárcel o en el exilio a
quienes han dirigido, probablemente desacertadamente y con errores de bulto
graves, la política catalana los últimos años.
¿Qué hacer a partir de ahora? Desde luego las
gentes sensatas, mucho más desde la izquierda, defender que se adopte una
posición de equilibrio y lucidez que brilla por su ausencia en el instante
actual.
Observar las redes sociales el jueves y
viernes, incluso en gentes tradicionalmente moderadas de ambas partes, asusta,
preocupa. Ya no se leen o escuchan razonamientos, sólo exabruptos,
descalificaciones e insultos. Lamentable y triste panorama.
Demos buscar esos puntos de encuentro
imprescindibles para no despeñarnos por el precipicio, todos, los de un lado,
del otro y los equidistantes. Comenzando por llegar a acuerdos que conduzcan,
por un lado a renunciar a vías que se han demostrado sin salida y por otro a
resolver que las gentes en la cárcel o en el exilio puedan volver a sus casas.
¿Eso es técnica y legalmente posible? Parece
que sí, cuando por los mismos hechos, con las mismas acusaciones, los mismos
delitos, incluso por el mismo juez, estuvieron encarcelados y libres. Por la
misma razón ahora pueden pasar de nuevo por ese tránsito. La senda pragmática
emprendida por Roger Torrent, al anular la votación de investidura en el Pleno
del Parlament del sábado para evitar agravar aún más la situación parece la más
adecuada.
El domingo nos despertamos aún aturdidos con
el cambio horario, con la detención en la frontera de Alemania con Dinamarca
del ex President Puigdemont. Ha hecho tanto el “indio” que ha acabado en el
peor sitio posible. Más leña al fuego y la tensión en la calle aumentando .
Por eso urge resolver lo puramente táctico
para posteriormente intentar hacerlo con lo más complicado, los elementos estratégicos.
Volviendo al comienzo de estas líneas donde se reconocía que España es una
nación de naciones, para lo que debemos adecuar esa realidad incuestionable a
nuestra máxima norma, la Constitución, o a su posible reforma.
Resulta evidente que hay que ir caminando sin
prisa pero sin pausa hacia un Estado Federal Plurinacional y de alguna manera
hacia el reconocimiento con encaje constitucional del derecho a decidir, que de
manera restrictiva ya figura ya en el artículo 92.2 actual.
No podemos, no debemos seguir por un camino
en el que nos dejamos, detrás en el mejor de los casos y de frente en el peor,
a más de dos millones de catalanas y catalanes.
De este avispero en el que entre todos nos
hemos metido, sólo se sale con una implicación directa y unitaria de la
izquierda, la estatal y la periférica. Para comenzar PSOE y Podemos tienen la
obligación y la responsabilidad de juntarse y ponerse en marcha codo con codo.
No es de recibo en estos cruciales días que
Pedro Sánchez y Pablo iglesias ni estén ni se les espere, delegando en Iceta y
Doménech.
Unidad desde luego en temas estratégicos como
mujer, pensiones, prisión permanente revisable, pero especialmente en
Catalunya. Con propuestas conjuntas, unitarias que destensen la situación y
lleven a nuestro país del río de aguas turbulentas actual al remanso que nos
espera el otro lado del recodo.
Sólo así se podrá evitar que las picadura de
millones de abejas enfurecidas acaben con todos nosotros, todos los de un lado
y otro.
Sensatez, diálogo, negociación, acuerdo
transversal, imaginación, audacia, generosidad, unidad de la izquierda. Por
estos conceptos pasa la solución.
¿Quo vadis Catalunya?: Al abismo. Quo vadis
España?: Por el mismo lugar.
Veremos…….

Nota: La Opinión es un espacio de Radio
Rebelde Republicana abierto y plural, en el cual una serie de colaboradoras/es
dejan su opinión respecto algunos temas, que no siempre tienen por qué estar en
la línea editorial de nuestra emisora.

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