Martes 14 febrero, “La Opinión: Siria y el problema del agua en Oriente Medio”

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Martes 14 febrero, a las 14:30 h. y R a las 19:30 h., La Opinión: Siria y el problema del agua en Oriente Medio por Edmundo Fayanás – Profesor de historia y escritor.

Edmundo Fayanás
Desde la Antigüedad el problema del agua ha
sido fundamental para la vida del hombre. Thales de Mileto ya decía el agua
es el elemento y principio de las cosas”
.

Hoy nos dicen que en Oriente Medio se están dando
guerras de religión, fundamentalmente entre el mundo chií y suní, sin embargo,
uno de los principales problemas que genera el conflicto en Oriente Medio es el
agua y mientras esto no se solucione, la solución al mismo es muy difícil.
El agua en Oriente Medio se encuentra
básicamente en la cuenca de los tres grandes ríos de la zona, Tigris, Éufrates
y Jordán. Como ya ocurría en la
Antigüedad, las aguas de estos ríos son imprescindibles para el desarrollo de
la vida. El dominio de las mismas  se ha convertido no sólo en una cuestión de
supervivencia, sino también de poder.
Siria es un país central en Oriente Medio, pues
a pesar de la gran aridez de su territorio, tiene los principales acuíferos de
la zona. Además por su territorio pasa
el río Jordán y tiene su principal afluente el Yarmuk. El río Jordán es vital no sólo para Siria,
sino también para Jordania e Israel, pues de él depende el suministro de agua
de estos países.  Debemos recordar que la
guerra de los seis días de 1967 fue motivada por el agua.
Los ríos Tigris y Éufrates nacen en la zona
kurda de Turquía y ambos ríos atraviesan el norte de Siria. Sus aguas son fundamentales para la vida en
Mesopotamia, por lo que el control de los cauces se convierte en un factor
político fundamental. Siria emplea
anualmente unos 33.700 millones de m3, de los cuales unos 26.000 millones de m3
los obtienen de estos dos ríos.
Los Altos del Golán son sirios, pero están
ocupados por Israel desde 1967 y son una fuente segura de abastecimiento de
agua para Israel, por lo que nunca Israel lo devolverá de forma pacífica.
El actual conflicto sirio no es debido a la
lucha por el petróleo o el gas como vemos que sucede en otros países de la
zona, sino que Siria es una pieza fundamental del tablero geopolítico en
Oriente Medio, ya que de sus aguas dependen los demás países, por lo que
son  fundamentales en las grandes
geoestratégias políticas, militares y económicas.
Todo el Oriente Medio sufrió una gran sequía en
el periodo de 2006-2012, que todavía se vio agrandada por una muy mala gestión
de los recursos hídricos y una excesiva dependencia del riego intensivo, lo que
provocó una gran limitación para hacer frente a la crisis generada por la
sequía. El gobierno sirio estuvo
incentivando el cultivo del algodón y del trigo de regadío que supuso un
agotamiento de sus acuíferos y de sus aguas superficiales. Recordar que la zona donde empezó la
sublevación fue Dera’a, en pleno corazón del río Yarmuk.
A esta gran sequía hay que añadirle que los
efectos del cambio climático se están haciendo muy presentes en la zona.Todo esto produjo un colapso del sector
agrícola y como consecuencia la emigración de las poblaciones rurales sirias a
los grandes centros urbanos, Damasco, Alepo, Dera’a, Homs, lo que contribuyó a
deteriorar la economía del país y a aumentar la inestabilidad política. Este es el principal motivo del conflicto
vigente en Siria, junto a problemas religiosos y geoestratégicos de otros
países respecto a Siria.
El mayor afluente del río Jordán es el Yarmuk y
sus aguas no sólo son importantes para Siria sino también para Israel y
Jordania. Actualmente tanto Jordania
como Israel consumen un 15% de agua por encima de sus posibilidades, haciendo
que sus acuíferos se sequen.   
Tras seis años de conflicto sirio. se han
producido dos hechos muy relevantes, que son, que el uso de la tierra agraria
ha disminuido en grandes proporciones y el consumo de agua se ha visto en consecuencia
fuertemente disminuida y además ha provocado que el río Jordán lleve más agua a
Jordania e Israel. Como no se usa el
agua en el regadío hace que el caudal haya aumentado y que esta agua llegue al
embalse jordano de Al Weldi y se utilice en la expansión del regadío jordano.
En las últimas décadas Siria había desarrollado
en la cuenca del río Yarmuk una política de regularización hídrica con la
construcción de 21 presas destinadas a conseguir una agricultura intensiva que
pudiera atender las necesidades alimenticias de los sirios. Esta política de regularización del río
Yarmuk ha provocado que el caudal del Jordán haya descendido en sus últimos
treinta años un 60%
Altos del Golán.
Actualmente, todos los países del Oriente Medio
tienen unas tasas de natalidad altísimo del 3% anual y los dos grandes
problemas del futuro de esta zona serán el agua y el hambre.    Toda esta zona  de agricultura intensiva que tenía Siria
antes de la guerra ha quedado totalmente destruida, lo que provocara  hambrunas en la zona.
Según un informe de la ONU, son quince millones
de sirios los que sufren escasez de agua. Al mismo tiempo, estamos viendo como el agua se emplea como arma de
guerra, como sucede con Damasco, donde la mayoría del agua de su abastecimiento
se sitúa a unos 25 km y está en manos de los rebeldes, estos han cortado el
suministro, provocando no sólo su escasez sino el desarrollo de enfermedades.
Para llegar a entender cual es el problema del
agua en Oriente Medio hay un dato que es revelador, el 70% del agua que se
desaliniza en el mundo se produce en el Oriente Medio.   Siria ante la escasez de agua y el
crecimiento poblacional que tiene, requiere nuevos recursos hídricos, para ello
le es imprescindible la recuperación de los Altos del Golán, fuente principal
de agua en la zona y acceder al agua del lago Tiberiades.
¿Qué se
puede hacer para ayudar a estos países a solucionar el problema del agua en
Oriente Medio?
Respecto al agua, que es de lo que tratamos en
este artículo, es necesario el apoyo internacional a través de la ONU, para que
se desarrolle una serie de infraestructuras hídricas que garanticen la
posibilidad de tener una vida digna. Entre dichas acciones está la desalinización del agua marina en las
zonas costeras donde hay abundante población.

Al mismo tiempo, hay que hacer frente al  problema demográfico  que debe regularizarse de forma urgente. Como vemos el agua y la presión demográfica
son dos factores que con carácter urgente debemos solucionar y esto solo es
posible con la ayuda internacional.  Así
sentaremos las bases de un desarrollo pacífico de estos países y de Siria en
concreto.
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