Lunes, 7 de agosto, “Nacionalización de las compañías eléctricas: No es una consigna, es una necesidad”

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La opinión por Carlos Martínez, miembro del Consejo Científico
de Attac.
Nacionalización de las compañías eléctricas: No
es una consigna, es una necesidad
La desigualdad que impera en el estado español,
no tiene tan solo una motivación salarial, por más que el salario de las y los
trabajadores lleve años depreciándose en favor de las patronales y las
multinacionales que los explotan –no digamos si encima trabajan eventuales en
la hostelería- en el precariado así como con la ausencia de subsidios de
desempleo de más de dos millones de personas.
Siendo todos estos factores muy importantes que
incrementan la desigualdad, capitales diría yo, he incluyo en estos factores de
desigualdad, el salario de las pensiones, pues son eso, debido a su generación
mediante el trabajo y los años cotizados por los y las
pensionistas-trabajadoras. Otro factor de la desigualdad son las cargas que de
forma obligatoria las clases populares deben soportar quieran o no y de las que
son esclavas.
Los copagos sanitarios, estarían dentro de esa
obligatoriedad hacía las personas humildes. Otra es el precio de la energía
eléctrica, la luz. Las gentes –todas- no pueden calentarse, conservar los
alimentos, alumbrarse o refrigerarse, aunque sea mediante ventiladores baratos,
si no tienen luz. Si no les cortan la luz. Sino pagan el recibo de la compañía
eléctrica de turno.
En el Reino de España cinco compañías,
comercializan el 90% de la electricidad y constituyen un oligopolio (Yo diría
un monopolio perfecto, pues el oligopolio dicta las normas y controla el
mercado en exclusiva a efectos prácticos). Además, UNESA su patronal, es en
realidad un lobby político con un inmenso poder político, valga la redundancia,
que controla al gobierno del PP y tiene importantes tentáculos en otros
partidos.
Pero veamos, como se produce esto. Desde 1997
(y no niego que antes no hubiera ya abusos de las eléctricas privadas) la Unión
Europea, insta a España a liberalizar y desregular precios. La UE una vez más
trabajando en favor del capital privado, el mercado y favoreciendo la
desregulación. Nunca en favor de las personas. Pues bien, desde 1997 el
problema aparece y el Gobierno de turno deja de regular e incluso negociar con
representaciones sociales y de consumidores los precios. Ya solo cuentan las
empresas privadas del sector.
Saltando un poco en el tiempo, el ex ministro
Soria y el secretario de estado de energía Alejandro Nadal con el impulso
político de Aznar y de Rajoy, se convierten en los grandes valedores del
negocio-timo-robo de los precios y de la especulación eléctrica.
Las políticas Soria-Rajoy nos han convertido en
base a operaciones matemáticas tan complicadas como favorecedoras del interés
privado no en consumidores, no, sino en deudores. Se idea un asunto llamado
“déficit tarifario” con diversas excusas, como la de la moratoria nuclear al
objeto de que en el recibo que se sube a capricho mediante unas subastas, tenga
una justificación. Subastas de la luz que es un servicio público, en el que
participan las eléctricas siempre. Que provocan las extrañas subidas de las que
el personal jamás se entera. Solo cuando paga y como el recibo de la
electricidad hay pagarlo si o si, pues las clases trabajadoras, el pueblo
humilde y las personas pobres pagan y sufren. Pero si no pagan las
consecuencias son terribles. Las empresas trafican con la necesidad imperiosa y
el Gobierno de forma corrupta cubre y justifica al oligopolio eléctrico.
Estamos ante un inmenso caso de corrupción de la legitimidad. Puede ser legal,
pero ni es legítimo, ni democrático, ni humano. Es la pura dictadura de los
mercados, en este caso del mercado eléctrico.
Entonces, ¿cuál es la solución? Desde luego las
medidas personales y el ahorro individual son una simpleza que no soluciona el
problema y solo sirven para echar la culpa al pueblo acusándolo de despilfarro
que es la cantinela para justificar la austeridad impuesta. Las iniciativas de
cooperativas de consumidores son importantes e interesantes, pero no llegan a
la inmensa mayoría de las clases populares, que cuando más pobres y necesitadas
o precarias son, menos se enteran. Las soluciones deben ser colectivas, no
individuales ni de incremento de una “competencia” que al final el oligopolio
eléctrico acaba cooptando o marginando.
La única solución realista es la
nacionalización de las eléctricas. Convertir la electricidad en un servicio
público y con control democrático, lo cual no quiere decir ineficaz. Para
ineficacia la del oligopolio. La privada.
Hay comarcas españolas con constantes cortes de
luz, comarcas y barrios urbanos enteros donde hace más de treinta años que no
se renuevan ni modernizan las infraestructuras eléctricas que sirven a la
población. Redes anticuadas e incluso peligrosas. Apagones por cualquier
tormentilla y viento racheado de media intensidad. Falta de atención. Mala
educación, abuso y vejaciones contra los y las usuarias. Cortes de suministro a
personas pobres, ancianas excluidas o familias en el paro que por pura
necesidad no pueden hacer frente al recibo (luz o comer). Junto a un robo
constante y encubierto a toda la población.
Para un socialista, que el asunto de los
servicios públicos y lo público debiera estar meridianamente claro, la
nacionalización de quienes cometen fraude constante es una obligación ética y
moral. Para cualquier persona honrada y de bien no consentir este expolio
ilegitimo es una obligación de primer orden.
Hasta ahora las compañías eléctricas nunca han
sido auditadas. Nadie sabe a ciencia cierta de donde sale la deuda y el maldito
déficit tarifario. La Unión Europea no puede ser lo que es y que no se si tiene
solución (Desde luego para un obrero medio de Gales o del norte de Inglaterra,
no), pero lo que está claro que su política de imponer privatizaciones es un
fracaso para las personas. La UE es un factor muy activo en el incremento de
las desigualdades y lo podemos comprobar no solo en este sector económico, sino
en otros.

Por eso hemos de reclamar con fuerza por
coherencia, por honradez y por inteligencia la nacionalización de la energía
eléctrica. En cuanto a los pagos compensatorios que estas compañías reclamen,
pues una auditoria sería y veraz y seguro nos deben dinero a todas y todos los
ciudadanos y habitantes del estado español.
Nota: La Opinión es un espacio de Radio Rebelde Republicana abierto y plural, en el cual una serie de colaboradoras/es dejan su opinión respecto algunos temas, que no siempre tienen por qué estar en la línea editorial de nuestra emisora.

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