‘Los Charlatanes’ por Edmundo Fayanás

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Bernard M Baruch decía “vota a aquel que promete menos. Será el que menos te decepcione”.

Estudié en mi infancia en un internado de Zaragoza. Los domingos me venía a buscar mi tío a las once de la mañana para llevarme a comer a su casa. Siempre, lo primero que hacíamos era ir a la Plaza del Carbón”, actualmente la Plaza Salamero. Ahí domingo tras domingo, estaba el charlatán, que con su verbo fácil engatusaba a los oyentes, vendiéndoles todo tipo de productos. Conseguía que el cliente creyera que había hecho un gran negocio.

Este recordatorio de mi infancia zaragozana me viene bien, porque hoy hay dos políticos españoles que me recuerdan al charlatán de la Plaza del Carbón. Estos dos políticos son: Albert Rivera e Iñigo Errejón.

Albert Rivera surgió ya hace años a pesar de su cara de jovenzuelo. Siempre me llamó la atención, a pesar de su insignificación política en aquel momento. Ello me hizo escribir un artículo sobre Ciutadans, y me llamaba la atención su verbo fácil, aunque siempre con un mensaje vacio, junto a esto, su descaro de presentarse en un cartel electoral desnudo, como quien está limpio de la corrupción de otros partidos. Su mensaje era claro “soy un político que no tengo nada que esconder”.

Sin embargo, la realidad era muy diferente a lo que nos ha estado vendiendo, pues su partido contó en sus inicios con personajes de pasado muy oscuro y con una financiación, que provenía de lugares lejanos.

Aquí vemos, una coincidencia con VOX, ambos hablan de España y sin embargo, ambos han sido financiados por entes muy oscuros y sospechosos.  Por supuesto fuera de esa España que tanto dicen amar.

Rivera  creció con un mensaje centralista para el Estado, y siempre mostró su oposición a las Autonomías, Diputaciones y Fueros.   Rivera lanza un mensaje sobre la españolidad de Cataluña hecha por un catalán. Esto levantó esperanzas en aquellos sectores de la sociedad catalana que no eran nacionalistas y valoraban que uno de los suyos levantara la bandera de España en la Cataluña independentista.

Evidentemente este discurso le dio abundantes réditos electorales en Cataluña, porque alrededor de su figura se armaba un proyecto político alternativo e ilusionante para este sector de la sociedad catalana que no se siente nacionalista. Además era encabezado por uno de los suyos, enmarcado por su juventud y con un halo de modernidad. Por supuesto muy lejos de la naftalina que representaba el proyecto del Partido Popular.

Como decía Alfred Croiset El enemigo más temible de la democracia es la demagogia”.

Cuando surge la crisis económica ésta hace temblar a España y crece la desigualdad social y económica. Surge el 15 M y de ahí Podemos que agita el agua de la izquierda por el anquilosamiento de los dos partidos tradicionales PSOE e IU. Este movimiento provoca pánico en los resortes reales del poder patrio.

Este poder es consciente  que el Partido Popular no puede hacer frente a este tipo de políticas actuales y propone el surgimiento de “un Podemos de derechas”. Debemos recordar que ya hace unos años los poderes reales patrios habían lanzado “la operación Roca” que finalmente fue un fracaso.

Ese Podemos de derechas vieron que ya existía y era Ciutadans. Propusieron que se transformaran en un partido de ámbito nacional y le garantizaron todo tipo de apoyos. Tenía un líder joven, de charlatanería fácil, que proponía la regeneración del país ante el anquilosamiento de los partidos del sistema PP / PSOE. De esta forma consideraban que era la forma de permanecer en el poder desde la sombra.

La fórmula de Ciudadanos la consideraron la mejor para hacer frente a Podemos. Ciudadanos es conocido como el partido del IBEX35,   Como hemos visto no se han escatimado medios para lanzarlo y apoyarlo a través de la prensa, radio y televisión.

Tras las elecciones de 2019, el espectáculo que ha ofrecido Ciudadanos es simplemente bochornoso. Ha pasado por todas las fases ideológicas, ha sido antinacionalista, socialdemócrata, liberal y ahora derechísima, creo que el papel de Albert Rivera está perfectamente retratado en la frase de Abraham Lincoln que dice el dilema es un político tratando de salvar sus dos caras a la vez”.

Los pactos con la extrema derecha de VOX y el ultraconservadurismo del Partido Popular, le retratan no como un partido de centro, sino como un partido cercano a la extrema derecha. Vean sus concesiones a VOX en Andalucía. Se le reconoce como un buen charlatán.  Rivera considera a los españoles como idiotas, cuando la única realidad es que lo vemos a él como un idiota.

El otro charlatán es Iñigo Errejón, uno de los fundadores de Podemos. Es reconocido como un buen comunicador, pero con un lenguaje vació. Le he seguido con especial interés, no sólo sobre lo que habla sino sobre lo que ha hecho.

Su discurso de la transversalidad, como teoría queda muy bien en el papel, como otras muchas teorías existentes, pero está muy lejos de la realidad. Aquí la única transversalidad existente es la del PSOE.

El mismo lo ha experimentado con su pirueta política en las últimas elecciones cuando se pasó de Podemos a Más Madrid. Su justificación fue que de esta manera conseguiría más votos ¿Ha conseguido Errejón más votos? La realidad es terca, NO. Déjese de ensoñaciones y transversalidades. Si quiere eso, ya sabe dónde debe acabar, que por cierto le están esperando con los brazos abiertos.

Errejón has sido totalmente irrespetuoso con PODEMOS y con mucha gente progresista. Las formas son básicas en política y ha carecido de las mismas. Si uno quieres irse de una formación política, porque no le representa, está en su derecho de hacerlo, pero nunca como usted lo hizo.

Dice que Podemos debe hacer una profunda reflexión política y estoy totalmente de acuerdo, como también debe hacerla Izquierda Unida, para que analicen sus procesos y sus errores infantiles que han cometido y siguen cometiendo para desazón de los progresistas.

Está muy bien que exija autocrítica a los demás, pero aun estoy esperando la suya sobre su actividad política. Si hoy gobierna el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid la derecha, evidentemente se debe a los errores de la izquierda, y ahí le señalo como el principal responsable, pues en vez de sumar en su operación ha restado ¿Para cuándo su autocritica?

Ahora habla de extender Más Madrid al resto de España, craso error, una vez más sigue sin aprender nada. No cree que ya vale con Podemos, IU, Avanza, Más Madrid, Adelante Andalucía, Comunes…… y ahora viene usted y sus mariachis a montar su chiringuito.

Deje de hablar, hablar y hablar. Nikita Jruschov decía “los políticos siempre hacen lo mismo, prometer construir un puente, aunque no haya río”.   Desde el cariño y la sabiduría de la edad le recomiendo a Errejón que trabaje más por la unidad y menos en crearse su propio chiringuito. Los progresistas se lo agradeceremos, al mismo tiempo que la autocrítica le hará mejor y no cometerá tantos errores. El ego es mal compañero de viaje en política.

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