Los ateos duermen más y mejor que los creyentes

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La Universidad Baylor, radicada en Waco (Texas), ha realizado una encuesta para la Academia Estadounidense de Medicina del Sueño, y ahora publica sus resultados con unos pertinentes comentarios. Después de entrevistar a 1.501 personas para conocer cómo duermen y qué creencias religiosas poseen o no, ha obtenido el resultado de saber que el 73 por ciento de los que se declararon ateos y agnósticos duerme plácidamente siete o más horas cada noche, mientras que entre los catolicorromanos solamente alcanza esa facultad el 63 por ciento, y entre los evangélicos el 55.

De modo que si es cierto que para conciliar fácilmente el sueño es necesario tener tranquila la conciencia, queda claro que quienes no practican ninguna confesión se hallan en mejor estado de ánimo que los creyentes. No es  eso lo que predican los clérigos, quienes sermonean que los pecadores no consiguen dormir cómodamente, porque se lo impide el peso de sus pecados. El ensayo llevado a cabo por la Universidad Baylor demuestra que ésa es una de las muchas mentiras que sermonean para promocionar su confesión religiosa.

Podemos representarlo gráficamente con el segundo de los cuadros que alcanzaron mayor precio en las subastas de arte, un óleo de Picasso pintado en 1932 titulado precisamente Le Rêve, que es El sueño en castellano: fue comprado en 2013 por un puñado de 155 millones de dólares, pagados por el coleccionista norteamericano de raza judía Steven Cohen, quien seguramente durmió muy feliz aquella noche. La encuesta no informa sobre la actitud de los judíos respecto al sueño, un olvido incomprensible en esa sociedad dominada por el capitalismo levítico.

   Picasso representó a su musa y amante de aquel momento, Marie-Thérèse Walter, durmiendo cómodamente recostada en un sillón. De ser cierta la predicación de los clérigos, la muchacha debiera hallarse en vela, preocupada por ser la amante de un hombre casado y por tanto adúltero. Pero al no encontrarse dominada por los preceptos catolicorromanos, dormía placenteramente, y es muy probable que lo mismo hiciera el pintor cuando se metía en el lecho con intención de dormir, y no de practicar algún juego con una amiga bien dispuesta a secundarle en el entretenimiento. Como ateos se comportaban de acuerdo con los resultados de la encuesta Baylor.

Es que el cristianismo exige tanto a sus fieles que se hace imposible de cumplir, y por ello les obliga a desvelarse cuando realizan un examen de conciencia. Un cristiano que se pasó la vida intelectual discutiendo a solas con su dios, Miguel de Unamuno, escribió La agonía del cristianismo para intentar comprender sus preceptos, sin conseguirlo. Podía haber titulado el ensayo certeramente La vigilia de cristianismo. No dormía tranquilo, según corresponde al informe Baylor. Le hubiera resultado más cómoda la vida en el caso de ser ateo. Pero él no eligió una creencia, sino que le vino impuesta por su formación intelectual, debido a su idiosincrasia.

Los médicos disponen desde ahora de un remedio contra el insomnio, avalado por la Universidad Baylor. Ya no necesitan recetar a sus pacientes insomnes los ansiolíticos más comunes, utilizados al parecer por una gran proporción de personas diariamente, que a la larga tienen efectos secundarios peligrosos. El método más sencillo y barato para dormir a pierna suelta, consiste en rechazar las prescripciones religiosas y declararse ateo. Si en los Estados Unidos ha sido testado con éxito, la Organización Mundial de la Salud debiera aprobarlo en una de sus próximas reuniones.

Por: Arturo del Villar

Nota: el articulo es responsabilidad de su autor, a. Nosotros solo somos el medio que permite libremente expresarse a sus autores, as.

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