Las navidorras de los urdangas

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La opinión por Arturo del Villar, Presidente del colectivo republicano tercer milenio    

Es indignante que unos delincuentes sean tratados en los medios de comunicación de masas como personajes distinguidos. Las llamadas revistas rosas o del corazón, esa bazofia impresa que contribuye a idiotizar por completo a las marujonas del reino, que además pagan por leerla, dedican su atención a los golfos y las golfas convertidos en noticia precisamente gracias a la subcultura comunicadora implantada. Esta semana la veterana revista ¡Hola! publica un reportaje sobre las navidorras de la familia más delincuente del reino, los urdangas, lamentado que no hayan podido pasarlas todos juntos por estar el padrino alojado en la cárcel de mujeres de Brieva, en Ávila, a causa de sus probados delitos financieros.      

Según cuenta el reportaje la infausta Cristina y sus cuatro hijos llegaron en la mañana del 24 de diciembre a la cárcel de mujeres en la que debiera estar encerrada a cal y canto la infausta, por sus probados latrocinios como garante de su marido, pero el ser hija del rey emérito y hermana del titular permite que viva en Ginebra rodeada de bancos y haciendo que trabaja para la Caixa, con un espléndido sueldo que le regala Isidro Fainé, a quien habrá que juzgar por ello. Es la que mantiene a la familia, porque su hijo Juan Valentín estudia en una universidad británica, Pablo en Hannover, y los dos pequeños, Miguel e Irene, en Ginebra. Claro está que nada de lo robado por la banda Urdangarin—Borbón fue devuelto, de modo que se beneficiarán de sus dividendos en los bancos suizos.

El que sí está en la cárcel de mujeres de Brieva es Iñaki Urdangarin, el único gallo de ese corral, en un módulo aislado compuesto por alcoba, salón—comedor, cuarto de baño y patio, con todos los gastos pagados y numerosas gabelas. Por ejemplo, el reglamento de Instituciones Penitenciarias no permite visitas de más de cuatro personas, pero los urdangas visitantes eran cinco, aunque es posible que la dirección de la cárcel admitiese que no eran personas, debido a su sangre azul.

Terminada la visita se despidieron del padrino y se trasladaron al palacio de la Zarzuela, en donde la familia irreal al completo, excepto el Urdanga, celebró la cena de nochebuena. La revista no informa sobre si vieron el discurso de su majestad el rey católico nuestro señor previamente grabado, o quedaron liberados de ese aburrimiento mayestático. Se había escrito que Felipe VI, además de privar a su hermana del título de duquesa de Palma de Mallorca que le concedió el padre común, a consecuencia de sus escándalos financieros, la había apartado de la familia irreal, pero al parecer la reina emérita ha exigido que ella y sus hijos, y no sabemos si su marido, continúen formando parte de la familia con todas sus consecuencias. Y como el hijo no se atreve a negarle nada, para compensarla de los desplantes proporcionados por su consorte, ha accedido a recibirlos a todos afectuosamente.

El Urdanga cenó solo, un buen menú: langostinos, entremeses, cordero y turrón, no se habla de vinos y licores, pero seguro que disfrutó de ellos. La comida navideña consistió en consomé, entrecot de vaca con patatas, y dulces variados, con la incógnita de las bebidas. Todo ello a cuenta de los Presupuestos Generales del Estado sostenidos con los impuestos pagados por los forzosos vasallos de su majestad. Además recibió una bicicleta estática que había pedido a Papá Noel para hacer ejercicio físico después de las comidas. Quiere mantener el tipo, no vaya su mujer a seguir el ejemplo de su hermana y de su cuñada la reina y solicitar el divorcio.    

Su mujer e hijos, terminada la reunión en la Zarzuela, partieron para Vitoria, en donde reside la tribu del padrino. Según la revista, la infausta y su hija Irene se fueron de compras, porque les sobra el dinero.

Y todavía afirma el excrementicio reportaje de ¡Hola! que han sido las navidades más tristes pasadas por la familia más delincuente del reino. Solamente ha faltado pedir que el padrino salga pronto de su jaula de oro, para que pueda continuar su brillante carrera delictiva, acompañado por su mujer y cómplice. Probablemente no tardará en hacerlo. Y esta basura impresa se vende, para cumplir una doble función: embrutecer los ya predispuestos cerebros de las marujonas, y publicitar a la familia irreal, a la que no se presenta como delincuente, que lo es, sino como castigada por la desgracia.

   -Eh, tú, ¿por qué lees el ¡Hola! si te parece tan despreciable?

   -Pues porque si no lo leyera no me enteraría de las andanzas de la familia irreal, ya que el Servicio de Prensa de la Casa de Su Majestad sólo informa sobre las audiencias concedidas a los servilones del reino.

Nota: La Opinión es un espacio de Radio Rebelde Republicana abierto y plural, en el cual una serie de colaboradoras/es dejan su opinión respecto algunos temas, que no siempre tienen por qué estar en la línea editorial de nuestra emisora.

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