Las eléctricas chantajean al Estado y eso se llama terrorismo

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Las eléctricas chantajean al Estado y eso se llama terrorismo.

Un grupo terrorista ha amenazado con seguir cometiendo acciones y tomando decisiones que atentan contra los pueblos del Estado español.

Las eléctricas españolas amenazan con apagar sus centrales nucleares ante el plan del Gobierno para abaratarnos la luz.

Dicho grupo terrorista amenaza con llevar a la ciudadanía a una situación límite si el gobierno no accede a sus pretensiones.

El Ejecutivo ha reaccionado decretando quitarle a las energéticas el beneficio extraordinario que gana al vender la energía más barata de producir (hidráulica y nuclear) al precio de la más cara (el gas) porque así está diseñado el mercado. Unos 2600 millones que ellos ganarían y nosotros pagaríamos, nos los deberíamos a ahorrar en la factura con esta medida de urgencia.

Pero el chantaje de las eléctricas, las trampas, las puertas giratorias que han llevado a exministros y expresidentes a sus consejos de dirección siguen existiendo.

Y los consejos de dirección, los bufetes de abogados, y muchos políticos siguen trabajando para las eléctricas, defendiendo los intereses de una minoría, sobre los intereses de la mayoría social que los sufre cada día.

¿Qué debería hacer un Estado ante semejantes hechos?. Lo lógico sería actuar con toda contundencia y sin ningún tipo de miramientos para proteger las vidas de la ciudadanía y no aceptar el chantaje de una organización que se esta demostrando como criminal.

Dicho grupo terrorista opera bajo distintos nombres. Pero en lenguaje popular se les conoce como empresas eléctricas y están poniendo a todos los pueblos de rodillas para conservar sus privilegios.

No es admisible la existencia de unas compañías eléctricas con más poder que el Gobierno, no es tolerable que un grupo económico de poder pueda manejar los hilos para poner el interés general a su servicio personal.

Ante el abuso, la extorsión y el chantaje la única respuesta es la expropiación, es necesaria la nacionalización de un sector estratégico que no puede estar en manos de desalmados, especuladores y chantajistas.

Por: André Abeledo Fernández

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