La Ley de Memoria Democrática para la nobleza

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Como es lógico, las personas normales que quedamos en el reino nos reímos de los títulos nobiliarios, acertadamente suprimidos por el artículo 25 de la Constitución de la República Española en 1931. Pero los monárquicos y asimilados que sigue habiendo en el reino se los toman en serio, y ya están protestando porque el Consejo de Ministros haya aprobado este 15 de setiembre de 2020 el anteproyecto de Ley de Memoria Democrática, que entre otras cosas eliminará los títulos nobiliarios otorgados por el dictadorísimo durante su larguísima usurpación de la Jefatura del Estado.

Fueron beneficiarios militares y empresarios que le sirvieron en el desempeño de sus funciones como genocida del pueblo español, esa mayoría  que permaneció fiel al legítimo orden constitucional republicano, cuando se sublevó contra él con la complicidad de las fuerzas ultraderechistas. Cuanto ordenó durante los 36 años de su gobierno autoritario es ilegal, por ser consecuencia de una rebelión militar, y por lo tanto lo son los títulos nobiliarios concedidos a sus cómplices.

Los monárquicos residuales que todavía reptan por este reino desahuciado afirman que solamente el rey está legitimado para otorgar títulos de nobleza, como ha sucedido a lo largo de la historia. Será así cuando el rey es legítimo, pero no cuando ha sido impuesto por la voluntad omnímoda de un dictadorísimo genocida, tras una guerra consecuencia de un golpe de Estado. Ese rey es tan espurio como el mismo dictadorísimo, puesto que ambos alcanzaron el poder a consecuencia de un golpe de Estado.

Cuando quede aprobada la Ley de Memoria Democrática quedarán abolidos los títulos otorgados por el dictadorísimo. Ahora bien: ¿qué sucederá con los títulos concedidos por designado por él como sucesor a título de rey? Según la teoría de los monárquicos serán válidos, pero se plantea una duda cuando esos títulos recayeron sobre personas vinculadas muy íntimamente a la persona del dictadorísimo.

Tal es el caso de los dos primeros decretos, todavía no denominados reales decretos por despiste de los servilones palaciegos, firmados por el rey Juan Carlos I de Borbón designado su sucesor por el dictadorísimo. El Boletín Oficial de Estado de fecha 27 de noviembre de 1975 insertó un decreto–ley y un simple decreto rubricados por Juan Carlos de Borbón el día anterior. El decreto–ley 18/1975 concedió la Merced Nobiliaria del Señorío de Meirás, con Grandeza de España, a Carmen Polo, viuda del dictadorísimo (página 24775), y el decreto 3028/1975 concedió el título de Duquesa de Franco, con Grandeza de España, a Carmen Franco Polo, marquesa de Villaverde, única hija del dictadorísimo (página 24781).

Muertas las dos titulares, heredaron los títulos Francisco Franco Martínez Bordiú el de señor de Meirás, y María del Carmen Martínez Bordiú el de duquesa de Franco.

De manera que según la Ley de Memoria Democrática se anularán los títulos creados por el dictadorísimo, pero persistirán los ordenados por el designado por él mismo su sucesor a título de rey, en los familiares del dictadorísimo. Es una contradicción que solamente se resolvería si también se revocasen los decretos monárquicos.

Precisamente en estos mismos días se halla en entredicho la propiedad del pazo de Meirás, regalado al dictadorísimo mediante la imposición de un tributo supuestamente voluntario al pueblo gallego, para comprárselo a sus propietarios. En él pasaba los veranos la familia del dictadorísimo, y por esa vinculación ha dado lugar a la creación del señorío.

El Juzgado de Primera Instancia número 1 de A Coruña acaba de declarar nula esa donación personal el 2 de setiembre pasado, considerando que la operación de compraventa llevada a cabo el 24 de mayo de 1941 fue simulada. En realidad el dictadorísimo no solamente se consideró propietario del pazo, sino de toda la España derrotada, sobre la que impuso su autoridad indiscutida.

Resulta, pues, vergonzoso que se mantenga el título de señorío de Meirás creado por el rey Juan Carlos de Borbón. La Ley de Memoria Democrática debiera eliminarlo, así como el ducado de Franco. ¿Lo hará? Hum.

Arturo del Villar, Presidente del colectivo Republicano Tercer Milenio

Nota: el articulo es responsabilidad de su autor, a. Nosotros solo somos el medio que permite libremente expresarse a sus autores, as.

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