Jueves, 27 de julio. “La Revolución Socialista Soviética, el derecho de autodeterminación de los pueblos y el federalismo, y la propuesta del PCE para España”

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La
opinión p
or: Roque Miguel Lázaro de Tobares Calas

(Miembro Partido Comunista de Euskadi
PCE-EPK, organización miembro del Partido Comunista de España)



La Revolución
Socialista Soviética, el derecho de autodeterminación de los pueblos y el
federalismo, y la propuesta del PCE para España



Se puede imaginar
que, a lo largo del artículo se tocarán varios temas y sus relaciones. En una
primera instancia, la intención no es escribir un texto de gran calidad
teórica. Pero si tiene como objetivo, en alguna forma, demostrar que el derecho
de autodeterminación es patrimonio de los y las comunistas y que fuimos
pioneros en su aplicación. Además, qué mejor a este respecto que recordar, lo
que la Revolución Socialista Soviética nos legó como enseñanza en esta materia,
y homenajear a este enorme acontecimiento de trascendental para la historia del
mundo, y qué mejor momento que en sus cien aniversarios. Pero a raíz de esto,
también contextualizar la propuesta comunista de la cuestión nacional en el
escenario español y como la situamos algunas de las organizaciones que la
defendemos y hemos bebido de las enseñanzas de la Revolución Socialista
Soviética.

El día 15 de julio de 2017, escuchaba al
Pedro Sánchez, secretario general del PSOE, en el canal la Sexta (o no sé si decir
la secta, porque la verdad es que este canal de TV está controlado por una
empresa que es del mafioso Silvio Berlusconi). Hablaba de la propuesta de una
España federal en el que se reconozca la identidad de los diferentes pueblos
que la habitan y garantice sus derechos sociales. Al decir esto, hacía
referencia al “problema” catalán, pues estaba en un acto del PSC. Qué
cínico, que el PSOE hable de federalismo, cuándo defiende a la monarquía, ni
piensa cuestionarla – la cual, no permite decidir sobre nada-, ni la
constitución que la sostiene. Es también llamativo, cómo el PSOE, que defiende
la casta privilegiada de la realeza española, ahora salta con el federalismo y
con una cara amable. Mientras, los medios en manos de la derecha sacan al PSOE,
no hablan ni lo más mínimo de la propuesta de una República Federal por parte
de IU, quien lleva tiempo defendiendo este proyecto consecuentemente, incluso
con la propuesta de hacer una nueva constitución que dé lugar a una forma de
vida diferente y mejor -recordemos que mientras el dueño de la imprenta sea un
ricacho que labora para sus más egoístas intereses, no quepa duda de que la
prensa es el reflejo de su voluntad-.

Por otro lado, mucho se está hablando de
la cuestión catalana, pero poco se está recordando a la Gran Revolución
Socialista de Octubre en su cien aniversario -ocurrida en 1917-, más conocida
como la Revolución Rusa, pionera en la cuestión nacional. La socialdemocracia y
los partidos agrupados en la II Internacional -en aquella época, por socialdemócrata
se entendía marxista-, poco a poco, fueron abandonando el marxismo hasta caer
en el revisionismo y dejar totalmente de lado, o desvirtuar totalmente, dicha
teoría revolucionaria, y por eso en 1914, cuando la II Internacional apoya a la
burguesía para dar entrada a la Segunda Guerra Mundial, los bolcheviques con
Lenin a la cabeza, fieles a la teoría de Marx y Engels, deciden romper con ella
y lanzan sus consignas contra la guerra imperialista. El apoyo de los partidos
socialistas a la guerra, provocó su oprobio y el hundimiento de la II Internacional.
Esta acción, entre otras de los marxistas rusos, los colocó a la vanguardia de
la lucha revolucionaria de la época y los obreros de otros países de Europa,
que poco a poco comenzaron a situar sus ojos sobre ellos, especialmente después
de la toma del poder. La Rusia Zarista, no era ajena a la aventura bélica,
además era un imperio por lo que tenía subyugados a varios pueblos y naciones
colindantes y al interior de sus fronteras. Que la Rusia zarista obligase a
luchar a sus soldados mal pertrechados y extenuados en extremo por ello, y
dirigidos por oficiales que aplicaban métodos autoritarios, dio lugar a que las
consignas de paz y el derecho a separación política de las naciones subyugadas
de los marxistas rusos se abrieran paso, siendo factores clave en éxito de la
toma de poder político. Unas instituciones fundamentales, fueron el
resurgimiento de los soviets de
obreros, soldados y campesinos -la palabra soviet
significa consejo, y en efecto, venían a ser consejos populares y representaban al naciente Poder Popular– que surgieron a raíz de la radicalización del pueblo
ruso, debido a la salvaje represión del zarismo ocurrida en la manifestación
del domingo sangriento (9 de enero de
1905), dirigida por el reaccionario pope Gapón y que dio lugar a la fallida
Revolución de 1905, manifestación que no pedía más que tímidas reformas y
mejoras para la clases populares. La economía rusa, aún muy feudal, y arruinada
por la guerra, mantenía el pueblo de hambre y pasando toda clase de
necesidades, y despedía a miles de obreros de las fábricas. La clase obrera y
los soldados principalmente, y los algunos sectores proletarios del
campesinado, venían solicitando la convocatoria de una Asamblea Constituyente
para fundar un país sobre una nueva base. El Gobierno Provisional, fruto de la
Revolución de Febrero, gobierno conciliador con la burguesía, dirigida por los
socialistas moderados -léase pequeña burguesía- y la burguesía -a la cual
temían menos que al mismo proletariado y soldados en armas- venía retrasando la
convocatoria de una Asamblea Constituyente, que diera lugar a la fundación de
una nueva República, en la que las propiedades fundamentales fueran del pueblo.
Este gobierno se puso, incluso, a perseguir al movimiento revolucionario, lo
que dio lugar a que el pueblo, tomase el poder político por las armas. Mas
adelante, se dio lugar la citada constituyente, dando origen a la República Socialista Federativa Soviética de
Rusia
(RSFSR), en el V Congreso de los Soviet de toda Rusia (10 de julio de
1918). La toma del poder por los bolcheviques, llevó a la declaración de paz
con el resto de pueblos sin condiciones ni anexiones y países pudieron formar
sus propios gobiernos sin injerencias, terminando así con la aventura bélica.
Además, la nueva república, otorgó derechos a muchas minorías culturales y
nacionales. Los elementos reaccionarios del antiguo régimen, no queriendo
perder sus privilegios, desde el principio comenzaron atacando la economía,
saboteando la distribución de toda clase de insumos, acaparándolos o
especulando con ellos, con el fin de paralizar la producción y doblegar por
hambre al pueblo. Además, con ayuda de terceros países, trataron generar un
bloqueo económico y con una escalada de violencia llevando al país a una guerra
civil, y más tarde a una intervención extranjera, cuyos fines no eran otros que
ahogar en sangre la revolución triunfante y recuperar sus privilegios. Una vez
más, los soldados y campesinos dirigidos por la clase obrera, consiguieron derrotar
a la reacción, pero la guerra dejó un país en la total ruina. Sin embargo, en
esas adversas circunstancias, se comenzó la reconstrucción del país, para poder
seguir proporcionando salud, educación, vivienda, energía y otros servicios
gratuitos y algunos de ellos casi gratuitos, además de solucionar el problema
del trabajo. Además, se repartió tierra a los campesinos pobres, y el estado,
tenía el monopolio de la banca, de los precios y el comercio, y se comenzó la
reconstrucción del país, llegando convertirse en país industrializado y en
potencia en el año 36.

Pero volviendo a la cuestión nacional,
es significativo señalar la base bajo la política de la Revolución Socialista
Soviética referente a la cuestión nacional, se formó la Unión de Repúblicas
Socialistas Soviéticas, es decir: la URSS o, Unión Soviética. La política sobre
las nacionalidades de la Revolución de Octubre, se hizo bajo la base
fundamental de la amistad entre los pueblos que componían la URSS. Rusia, un ex
imperio y un país en cuyo interior albergaba más de 100 nacionalidades, tras la
intervención de 14 países extranjeros, tenía que dar salida a los países que
eran colonias de Rusia. Se reconoció la nacionalidad de los pueblos, minorías y
países hasta entonces bajo dominio zarista, dando igual reconocimiento a sus
idiomas, otorgando el derecho a desarrollarse en su propia lengua y a sus
costumbres. Además, alfabetizó sus lenguas, pudiendo recibir educación en sus
propios idiomas. La creación de la unión de repúblicas, se hizo bajo un principio
de complementariedad, solidaridad, con la perspectiva del beneficio mutuo y las
ventajas que podía suponer unirse y compartir recursos, pues Rusia, era y es
una nación con un subsuelo rico, abriendo así unas aún mejores perspectivas de
desarrollo para todos los países; pero todo esto, por supuesto, y principalmente, bajo la absoluta voluntariedad de las
partes, pudiendo separarse totalmente en el momento que quisieran.
La
formación de la URSS, se hizo usando la federalización, creando así un Estado
federal plurinacional, en el que
todos debían garantizar y contribuir garantizar unos mínimos comunes en materia
social, teniendo ciertas competencias compartidas y otras totalmente autónomas,
teniendo y pudiendo cada país por supuesto, su propia legislación en lo que le
concerniente a sus propios problemas, y enfocando la federalización, como un
principio de unión y centralización pero con gestión compartida para hacer
frente a aquellos enemigos que quieren mantenerlo en la miseria para su propio
beneficio personal, y autónomo en la cuestión de la toma de decisiones, siendo
el perfecto intermedio perfecto entre independencia y la imposición de una
administración central y centralizadora. La ejecución de tal política fue
encomendada a Stalin. Y así fue como se forjó el principio de amistad de los
pueblos de la URSS, quienes luego soportarían el 80% de la guerra mundial,
amistad y solidaridad que demostró su superioridad siendo capaz de derrotar a
las hordas nazi fascistas de Hitler.

Como vemos, la Gran Revolución Socialista
de Octubre, tuvo un carácter internacional. Ésta trascendió sus fronteras,
cambiando la historia para siempre, influyendo en el resto del planeta. Debido
a ésta, hubo intentos revolucionarios de toma del poder por todo Europa
inspirado en el ejemplo de Lenin y los bolcheviques. Tanta fue su influencia,
que la Revolución Socialista Soviética, dio lugar a la creación de la III
Internacional o Komintern, es decir, la Internacional Comunista. Al calor de
esta revolución, también surgió el primer partido comunista, siendo Lenin el
creador de su forma organizativa (léase sobre el partido leninista). También al
calor de esta revolución, e inspirados en ella, se dio lugar a la división de
los partidos socialistas y la creación de partidos comunistas por todo el mundo
(no todos se formaban de una escisión de los partidos socialistas).

El Partido Comunista de España, se crea
en 1921 y fue el primer partido del país en proclamar y reconocer el derecho de
autodeterminación de los pueblos. El PCE recogió y recoge el testigo y las
enseñanzas de la Revolución Socialista Soviética. Hay que también recordar, que
la II República fue la primera en otorgar el primer estatuto de autonomía a
Euskadi, República que defendió el Frente Popular, del que el Partido Comunista
formaba parte, la cual defendimos hasta las últimas consecuencias. A día de hoy
el Partido Comunista, propone resolver la cuestión nacional, tal y como lo
hicieron los bolcheviques, sólo que adaptándola a la realidad plurinacional
española. Para ello propone la creación de un Estado federal, dónde todas las
nacionalidades/pueblos sean reconocidas/os. Al mismo tiempo se propone el
reconocimiento en pie de igualdad de los derechos culturales e idiomáticos de
todos los pueblos que habitan este país. Por supuesto, se reconoce el derecho a
la separación política de aquellos pueblos que así lo pidan de manera
mayoritaria. Pero más allá de eso, el Partido Comunista de España, aboga por la
federalización. Esto, al igual que los comunistas soviéticos, implica la centralización
y unidad de algunas funciones que se llevarán a cabo de manera colegiada y
otras de forma totalmente autónoma, pero será una unión democrática, siempre
será con el fin de vencer la resistencia del enemigo de clase. Por supuesto,
todo será bajo un principio de voluntariedad, los principios de ventaja que
suponen la complementariedad y basada en la solidaridad ante los problemas del
otro y los propios. Sin lugar a dudas, el caso español, pasa por la formación
de un República, pues es inaceptable que el plenos siglo 21, no se pueda elegir
al cargo de estado. Para llevar esto a cabo, el Partido Comunista, propone, al
igual que los comunistas soviéticos, realizar una asamblea constituyente, que
dé lugar a un nuevo marco jurídico, que nos permita avanzar hacia el
socialismo.

Como se puede observar, no es la
socialdemocracia, tal y como la entendemos ahora, quien venga a decir a nadie,
cómo han de hacerse las cosas en cuestión nacional, pues es ella quienes desde
la I GM -y algunos incluso antes- no se convirtieron más que como lo fuera
Sarkozy: reformadores del capitalismo, sistema culpable del reparto de miseria
para la gran mayoría del planeta y riquezas para unos pocos. Todo esto, es
omitido por Pedro Sánchez y su partido, el Partido Socialista, pero también hay
quienes con o sin malas intenciones, omiten la propuesta del Partido Comunista,
que también es defendida por Izquierda Unida. Si aplicamos esto a la realidad
catalana, o cualquier realidad que se le parezca dentro del estado español,
ambas formaciones siempre defenderemos una República Federal solidaria entre
las diversas nacionalidades que la componen, frente a la confrontación
existente entre el polo español-nacionalista y el polo
nacionalista-independentista. Ante la situación generada en Cataluña, nuestra
postura es respetar y defender el derecho de todo tipo autodeterminación
(territorial y económica) y defender y permitir consultas democráticas
ejercidas por las personas que viven en Cataluña para defender el derecho de
autodeterminación. Tanto en PCE como IU, decimos que eso no es un referéndum ni
derecho de autodeterminación, porque creemos que la mejor forma de luchar es
bajo la Unidad Popular contra el enemigo de clase (sea del territorio que sea)
y abogamos por la independencia de clase, pues la derecha regional, no tiene
ningún reparo en unirse cuando de capital se trata (recordemos que Ciu proponía
endurecer aún más la reforma laboral y la apoyó, o ver los casos de corrupción
surgidos tanto Cataluña o lugares como el País Vasco). Además, en estos
instantes, es la derecha catalana quien encabeza el proceso de “independencia”,
pero bajo este manto, se ocultan los más mezquinos intereses de lucha por el
reparto de capitales, pues las consignas por la liberación nacional en
abstracto no son más que otra forma de embaucar a la clase trabajadora. Por
otro lado, no entendemos la postura de las organizaciones independentistas aun
no estando la correlación de fuerzas en su favor, llaman a apoyar estos
procesos en un escenario de confrontación de la derecha, pero igualmente,
opinamos que es mejor practicar la unidad de clase con el resto de nacionalidades
que componen España y no dejarlas abandonadas a su suerte, tratando así de
arrastrarlas a la lucha. Además, habría que mencionar si realmente el capital
catalán está dispuesto a lo que supone una independencia territorial, cuando
hace jugosos negocios con los capitalistas españoles. También, cabe decir, que
no se puede hablar de independencia con el capital siendo el principal
protagonista de tales hechos, pues será la independencia de su capital por
encima de la dignidad de pueblo trabajador. Y habría que preguntarse, si
independencia significa sólo separación política y administrativa, o también
decidir sobre el modelo económico y de Estado con el que vamos a gestionarnos.

Como se puede ver, en IU, y en el PCE
aún más, lo tenemos claro: la unidad popular y de clase, respetando la
identidad de cada uno y garantizando los derechos culturales es frente a los
enemigos internos y externos, es la mejor defensa para las clases populares de
cualquier país, y el internacionalismo más consecuente. Y a este respecto, no
tenemos no sólo nada que ocultar, sino mucha historia (como la de la
Revolución) y mucho para explicar sobre la propuesta que tenemos para los
pueblos que componen España -pues nuestro pensamiento al respecto es silenciado
(acordémonos del tratamiento informativo o histórico)-, frente aquellos que
pretenden suplantarnos (recordemos al PSOE), o quienes pretenden reducir el
debate a la independencia territorial o una imposición nacional centralista
ocultando la propuesta del PCE e IU, pues la independencia no solo ha de ser
territorial, sino ha de ser una independencia económica y política de clase,
del pueblo trabajador, pues la independencia territorial por si sola no
constituye un acto de liberación, y sería un error y un flaco favor al carácter
internacionalista y solidario de los revolucionarios no luchar por la libertad
y la abolición de la explotación de todos los pueblos y gentes que habitan
España. Fieles a los expuesto por Marx, Engels y Lenin, y con plena convicción
de la fuerza de nuestra propuesta y de las ideas revolucionarias del socialismo
y comunismo, y convencidos que la peor lacra de todos los trabajadores y
trabajadoras del mundo es el capitalismo explotador, no nos queda más que decir
que, ¡Proletarios de todos los países, uníos!

Nota final: el autor de estas líneas utiliza un
seudónimo.

Nota: La Opinión es un espacio de Radio Rebelde Republicana abierto y plural, en el cual una serie de colaboradoras/es dejan su opinión respecto algunos temas, que no siempre tienen por qué estar en la línea editorial de nuestra emisora.

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