El fraude constitucional y el partido borbónico

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¡Perded toda esperanza los que entráis!

Dante Alighieri (1265-1321)

Usted, Señora Marquesa,  portavoz del PP en el Congreso, ha afirmado recientemente que las ciudadanas y ciudadanos de este país,  mayoritariamente partidarios de la forma de estado republicana, perdamos toda esperanza.

Traicionada quizás por su atormentado subconsciente ha utilizado palabras lúgubres del divino Dante. Quizá debiera haber comenzado su frase por los versos: Por mí se va a la ciudad doliente, por mí se ingresa en el dolor eterno, por mí se va con la pérdida gente.

Pues no otra cosa es el viaje que nos propone, el “atado y bien atado” que pervive  en el inconsciente colectivo del franquismo sociológico. Mediocres mentes adictas al dictado constitucional de 1978. Sentimientos medievales agrupados en torno al partido borbónico, que es el suyo: el partido de un presunto rey corrupto que nos empuja hacia su particular infierno.

Según la Academia de la Lengua:

Subconsciente

  1. Conjunto de procesos mentales, no percibidos conscientemente por el individuo, pero que pueden aflorar en determinadas situaciones e influir en su manera de actuar o en su carácter. “el subconsciente me jugó una mala pasada”

Inconsciente

  1. m. Psicol. Conjunto de caracteres y procesos psíquicos que, aunque condicionan la conducta, no afloran en la conciencia.

Guárdese, pues, señora marquesa, de su subconsciente, pues lo que está probando con sus disparates dialécticos es que la constitución borbónica es un puro fraude. A estas alturas debiera haberse percatado de que los pueblos del Estado español ya no están por el  ¡vivan las cadenas!

Prueba de ello es la imparable revolución democrática catalana, con  sus líderes y cargos electos en prisión. Presos políticos de gran talla intelectual y humana que contrasta con la  indigencia política y moral de la familia real y de su partido, el partido de los cortesanos.

En su tierra de adopción, Catalunya, su pueblo anhela mayoritariamente una democracia auténtica: la  República de Catalunya. Por ello el jefe del partido borbónico, Felipe VI, desató una represión sin precedentes contra una población indefensa, cuyas únicas armas eran y siguen siendo las urnas.  Afrenta al pueblo catalán que sus paisanos de nueva adopción no olvidarán. Téngalo muy presente. Ellos podrán explicárselo con mayor conocimiento de causa que yo.

En la República que se proclamará por voluntad popular, pues la acción del tiempo acaba derribando Borbones, cabremos todos los demócratas, en su monarquía borbónica es evidente que no.

Atentamente.

Manuel Ruiz, capitán de navío

Referencias:

Una selecta selección de los mayores disparates de la portavoz del PP en el Congreso

¡Libertad para los presos políticos catalanes!

La inevitable hora de la república

Nota: el articulo es responsabilidad de su autor, a. Nosotros solo somos el medio que permite libremente expresarse a sus autores, as.

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