El Centro Nazional de Infestación por Arturo del Villar

0

En este reino borbónico cualquier cosa es posible, con tal que sea anormal, porque empieza por serlo que tenga cuatro reyes, uno de ellos exiliado para escapar de la Justicia, las dos reinas a la greña con deseos asesinos, y el otro rey asegurando que admira a los presidentes de República, sin ejecutar esa admiración de manera práctica, abdicando para permitir la instauración de la III República Española, que tanto ansiamos sus vasallos, para librarnos de tantos reyes a los que debemos sostener con nuestro impuestos.

La última anormalidad ha sido el descubrimiento de que un organismo oficial, cuyo verdadero nombre es Centro Nazional de Infestación (CNI), por la materia de sus ocupaciones, está dedicado a espiar los teléfonos de  los políticos, unos dicen que con autorización judicial, y otros que por voluntad propia. En una sucesión de escándalos, el presiente del Gobierno ha intentado eludir sus responsabilidades, asegurando que también él ha sido espiado, más que nadie, y no se queja, ya que es muy comprensivo.

Con todo el reino escandalizado, el CNI ha difundido en Internet una pegatina, modelo que se le puede solicitar para colocarla en los parabrisas de los automóviles y también en las pecheras de los trajes masculinos y femeninos. Alrededor del escudo del organismo espía figura la inscripción: “Yo apoyo al CNI”, con el emblema de la borbónica en primer término, lo que parece señalar que sus actividades gozan de la protección real.

Es asombroso, o no, que los responsables del mayor escándalo padecido por el reino, después de la publicación de los chanchullos económicos del rey exiliado, se nos proponga a los sufridores vasallos del rey católico solidarizarnos con un organismo corrupto que avergonzaría al reino, si no fuera porque este reino borbónico es una vergüenza en sí mismo.

Arturo del Villar, presidente del colectivo republicano tercer milenio.

Artículo anteriorSintonía laica en RRR, 07.05.2022
Artículo siguienteRueda de prensa de la Plataforma estatal Monarquía o República