El Ateneo José Román de Algeciras presentará el nuevo libro de César Alfonso Viñas

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El acto de presentación será el viernes 22 de marzo a las siete de la tarde en el local del Ateneo de Algeciras situado junto al palacio de Marzales. El libro será presentado por el presidente del Ateneo Juan Emilio Ríos Vera y por el autor. La obra ha sido editada por Seleer Ediciones.

Andalucía, una Nacionalidad Histórica del autor César Alfonso Viñas es una obra que intenta sentar unas bases históricas y políticas para sostener la tierra andaluza como realidad nacional (Manifiesto de Córdoba de 1919), la reconstrucción de la identidad propia andaluza sin complejos de inferioridad y la lucha contra el centralismo y los imperialismos. No es un nacionalismo en este caso independentista, sino más bien un intento de superar los tópicos sobre lo andaluz y recuperar la Andalucía Vanguardista a lo largo de la historia para integrarse en una República Federal española o ibérica ante los nuevos retos que le esperan a España y Europa en la próxima crisis geopolítica y económica.

Así pues, según el autor, Blas Infante reflejó en sus escritos que tanto Tartessos, como la Bética y Al-Ándalus eran culturas directoras, originales e innovadoras; con estas tres potencias- donde existió una continuidad entre ellas- Andalucía alcanzó su máximo esplendor político, cultural y social. Tartessos fue la inventora de la Edad del Bronce en el Bajo Guadalquivir; la Bética recibió de Roma un trato de potencia a potencia (Itálica, Ilipa Magna, Corduba) y Al-Ándalus fue el primer Renacimiento en Europa (Califato de Córdoba y Repúblicas oligárquicas de Taifas) . Los símbolos de Andalucía (bandera, escudo e himno) reflejan estas tres culturas de la Protohistoria o Calcolítico, la Antigüedad y Edad Media. El suelo de Andalucía fue una de las cunas de la Civilización antigua, el asentamiento habitado más antiguo de Europa (Tartessos, ligures, fenicios y turdetanos en el Bajo Guadalquivir, Aljarafe-Doñana-Sanlúcar-Camas; los Marroquíes Bajos en Jaén con la ciudad en círculos concéntricos y sistemas hidráulicos prehistóricos y la muralla del periodo Calcolítico o de la Prehistoria a la Historia; los Millares y el Argar en Almería). De la niebla de la Mitología, surge en Tartessos el fundador Melkart o Hércules, el vencedor del Gigante Gerión; la antiquísima Andalucía que se desarrolla en la fértil ribera del río Tartessos como eje civilizador y su lago Lingustino que luego se llamó Oleum Flumen o Betis y Río Grande o Guadalquivir.

En la Edad Media, con la conquista del reino de Granada por parte de los Reyes Católicos, se produce la destrucción de una cultura muy rica y refinada y de la agricultura de la Vega granadina, apareciendo con el reparto de tierras, el latifundismo en Andalucía Oriental.

En 1835 la Junta Central de Andalucía constituida en Andújar con carácter andaluz y soberano se presenta bajo la forma de órgano confederal como respuesta a la amenaza Carlista y frente al poder central reflejando la identidad del país andaluz. La revolución burguesa de 1868 arrastró al campesinado y proletariado andaluz agobiado por la crisis de subsistencia y la concentración de tierras en manos de la oligarquía agraria. La revolución arranca en Cádiz y la euforia en las ciudades andaluzas contra el agotamiento de la monarquía borbónica es inefable. Por primera vez ondeaba en el campo andaluz la bandera roja. A lo largo de la Historia Contemporánea la burguesía andaluza federalista ha buscado una Andalucía Libre a través de ciudades confederadas (reconocimiento de la libertad de prensa en la Junta de Córdoba) a su vez federada con los restantes pueblos de la Península en una Unión Ibérica. El cantonalismo de 1873 y el Proyecto de Constitución de Andalucía de 1883 afirmaban la soberanía de Andalucía y la posibilidad de formar parte por libre decisión de una Federación Hispánica. Asimismo, la Constitución Andaluza de Antequera de 1883 es avanzada en derechos sociales, igualdad de género, laicismo, enseñanza pública y gratuita, etc. El Manifiesto cordobés de 1919 se produce en el contexto de la Revolución Soviética con fuertes ofensivas obreras y campesinas y afirma en medio de la crisis política y económica del gobierno de Alfonso XIII que Andalucía es una realidad nacional y que “la España uniformista nació muerta porque se fundó sobre la negación de los jugos vitales de las nacionalidades hispanas”. Por último, en 1933 se celebra la Asamblea Regional Andaluza de Córdoba para redactar el Anteproyecto de Bases para el Estatuto de Andalucía con la problemática sin resolver de la Andalucía Baja y la Andalucía Oriental así como la capitalidad andaluza.

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