Domingo, 20 de agosto. “Los supremacistas y el retorno del “White Power” a EEUU”

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Domingo, 20 de agosto. “Los supremacistas y el retorno del “White Power” a EEUU”

La opinión por Germán Gorraiz López – Analista.

Los supremacistas y el retorno del “White
Power” a EEUU
El reverendo Wright en un sermón pronunciado en
el 2001 en la parroquia de la United Church of Christ de Chicago expresó la
necesidad de una metanoia colectiva de la sociedad estadounidense “que
transforme las guerras militares imperiales en guerras políticas internas
contra el racismo y las injusticias de clase”, para lo que propuso una
redistribución fundamental de la riqueza a través de la reasignación del
presupuesto público. Citando el “regalo de la Administración de George W.
Bush de 1.300 billones de dólares en exenciones de impuestos para los
ricos”, replicó con una propuesta de financiación pública de asistencia
médica universal y de reconstrucción del sistema educativo para ponerlo al
servicio de los pobres. Asimismo, en una conferencia pronunciada en la
Universidad Howard (Washington) en el 2006 afirmó: “Este país se fundó y
está dirigido según un principio racista (…) Creemos en la superioridad
blanca y en la inferioridad negra (…) más que en el propio Dios”, según
un extracto publicado por The Wall Street Journal. Asimismo, el ex-Presidente
Obama, hijo espiritual del Reverendo Wright y deudor del título de su libro
“La Audacia de la Esperanza,” en su libro “Los Sueños de mi
padre” habla sobre la actitud vital de la población afroamericana ,
marcada por el estigma generacional de “una segregación racial que ha
caracterizado el devenir norteamericano” según sus palabras, herida sin
cicatrizar que posiblemente vuelva a estallar en el mandato de Donald Trump
tras los incidentes protagonizados por los supremacistas en Virginia y que
contará con la firme réplica de la organización de extrema izquierda Antifa así
como de grupos latinos, musulmanes y de las Fraternidades Negras.

Los supremacistas y el retorno del “White
Power”
Según el Pew Research Center, la clase media (
con unos ingresos anuales de 73.400 $) ya no sería el segmento poblacional
dominante en la sociedad estadounidense actual al sufrir una lenta pero
progresiva caída en las últimas 4 décadas. Así, según el Pew, en 1971, la clase
media representaba el 61% de la población (unos 80 millones de habitantes)
mientras que en la actualidad no alcanzaría el listón del 50% (49,9%) debido a
la crisis de las subprime, estallido de la burbuja inmobiliaria y posterior
crash bursátil del 2008. Conviene resaltar que entre los “perdedores de la
crisis” además de afroamericanos y latinos aparecen por primera vez
jóvenes universitarios endeudados y adultos blancos de más de 45 años sin
estudios universitarios y con empleos de bajo valor añadido que tras quedar
enrolados en las filas del paro, habrían terminado sumido en un círculo
explosivo de depresión, alcoholismo, drogadición y suicidio tras ver esfumarse
el mirlo del “sueño americano”, lo que habría tenido como efecto
colateral la desafección de dichos segmentos de población blanca respecto del
establishment tradicional demócrata y republicano. Así, según una encuesta de
la NBC, el 54% de la población blanca estaría “enfadada con el
sistema”, frente al 43 % de los latinos y el 33% de los afroamericanos que
siguen confiando en el sueño americano, lo que habría llevado a los votantes
blancos a apoyar las posiciones políticamente incorrectas y refractarias a los
dictados del estabishment tradicional republicano de Donald Trump, simbolizado
en el apoyo de los indignados blancos mayores de 45 años a Trump y de los
partidos neonazis y supremacistas blancos que siguen controlado los ámbitos de
poder de la “América profunda” , simbolizado en el firme apoyo a su
candidatura de David Duke, ex-líder del KKK. Los posteriores nombramientos de
Sebastian Gorka,( miembro de la organización de extrema derecha húngara Vitézi
Rand) como asesor de contraterrorismo y de Stephen Bannon, (director de la
página web Breitbart News, de ideología populista y ultraderechista) como Jefe
de Estrategia simbolizaron la llegada de los supremacistas blancos a la Casa
Blanca con el objetivo inequívoco de inastaurar el “White Power” en
una sociedad en la que la evolución demográfica provocará que la población
blanca será minoritaria en el escenario del 2.043. Así, según la Oficina del
Censo de EEUU, hacia el 2043 los blancos dejarán de ser la mayoría de la
población estadounidense y serán desplazados por la suma de la población
hispana que aumentaría de 53,3 millones en la actualidad a 128,8 millones en
2060 y la afroamericana, que pasaría los 41,2 millones actuales a los 61,8
millones previstos por las proyecciones.
Distopía afroamericana y racismo policial
Una distopía sería ” una utopía negativa
donde la realidad transcurre en términos antagónicos a los de una sociedad
ideal” y se ubican en ambientes cerrados o claustrofóbicos. Así, Detroit
sería un escenario distópico de naturaleza real (no ficitica) y el paradigma
del mayor éxodo masivo de población sufrido por una ciudad moderna durante los
los últimos 70 años , éxodo motivado por la conjunción de razones económicas
(la corrupción generalizada de las autoridades municipales y el hecho de que
los altos impuestos por vivir dentro del área metropolitana se reducían
drásticamente en el extrarradio) y raciales.Nos encontraríamos pues ante un
escenario distópico, donde el 36% de la población viviría por debajo del umbral
de la pobreza y con la tasa de delincuencia más alta de todo EEUU, favorecido
por la lacerante falta de inversiones en los servicios públicos y la existencia
de miles de solares y viviendas abandonados vacíos que deberán ser derruidos
por el Ayuntamiento. Además, la drástica recaudación de impuestos obligará a
recortar todavía más los programas de asistencia social, subir los impuestos y
privatizar la mayoría de servicios públicos debido al déficit acumulado y al
nivel de los bonos emitidos ya que no pueden imprimir dinero para financiar sus
déficits como lo hace la nación, situación extrapolable a otras muchas ciudades
de mayoría afroamericana. Así, se conjugan tasas de paro estratosféricas (
superiores al 10 %) cifra que se triplicaría en cuanto atañe a la población
joven negra (51%), con una drástica reducción de los programas de asistencia
social con los consiguientes efectos colaterales de marginalidad, economía
sumergida e incremento de los índices de delincuencia.
Tras la muerte del adolescente afroamericano
Trayvon Martin por el vigilante George Zimmerman ( absuelto de los cargos de
asesinato), el profesor de Estudios Culturales y Negros en la Universidad Duke,
Mark Anthony Neal afirmó:”Lo primero que aprendimos es que no hemos
superado el asunto de la raza. En la elección de 2008 se tenía la esperanza de
que haber elegido a Obama nos permitiría trascender las cuestiones de
raza”, pero la deriva totalitaria sufrida por EEUU durante el mandato de
George W. Bush provocó que en nombre de la sacro-santa seguridad del Estado se
llegara en la práctica a anular el principio de inviolabilidad ( habeas corpus)
de las personas, instaurando de facto el principio de “presunción de
culpabilidad” en lugar del primigenio de “presunción de
inocencia”, lo que habría quedado como estigma imborrable en las fuerzas
de seguridad de los EEUU y tendría su reflejo en la prepotencia, brutalidad y el
desprecio racial que destilan las intervenciones policiales en las grandes
ciudades de EEUU (965 muertos por la policía en el 2015, de los que el 60%
serían afroamericanos y latinos), elementos constituyentes de la llamada
“perfección negativa”, término empleado por el novelista Martín Amis
para designar “la obscena justificación del uso de la crueldad extrema,
masiva y premeditada por un supuesto Estado ideal”. Así, tras la muerte
del joven afroamericano de 18 años Mike Brown por disparos de un policía blanco
en Ferguson (Missouri), la población afroamericana volvió a rememorar la década
de los 60 y la lucha por las libertades civiles encabezada por el reverendo
Martin Luther King, Premio Nobel de la Paz (“Hemos aprendido a volar como
los pájaros, a nadar como los peces, pero no hemos aprendido el sencillo arte
de vivir como hermanos”).
¿La condescendencia de Trump con los
supremacistas provocará el despertar de las Fraternidades negras?
Casi la totalidad de las nueve hermandades
históricamente negras, (conocidas como ”Las Nueve Divinas”), nacieron del
conflicto racial en el país y fueron fundadas en los campus universitarios a
principios de la década de 1900 cuando los estudiantes negros se enfrentaban a
prejuicios raciales y a la exclusión y según Gregory Parques, profesor
asistente en la Escuela de Derecho de la Universidad Wake Forest y miembro de
la fraternidad Alpha Phi Alpha. “hubo un momento en que las fraternidades
negras estaban en la vanguardia de la lucha por los derechos civiles, pero esos
días se han perdido en la memoria” pues la mayoría de sus dirigentes
estarían sedados y adormecidos debido a las cuantiosas aportaciones que reciben
de los fondos federales. Sin embargo, la persistencia de la violencia policial
contra la población afroamericana y la práctica impunidad del policía aunado
con la visibilidad mediática de los supremacistas blancos que contarían con
“la fraternal comprensión” de Donald Trump, podría hacer oscilar en
sus valores la otrora monolítica actitud de las Fraternidades de permanecer al
margen de las protestas violentas.

Así, tras los graves disturbios de
Charlottesville (Virginia) provocados a raíz de una marcha de supremacistas
blancos, no es descartable que fraternidades negras como Omega Psi Phi, Alpha
Phi Alpha y Beta Phi Sigma y las hermandades Zeta Phi Beta y Gamma Sigma Rho
hagan un llamamiento a sus miembros para que acudan a una nueva gran marcha
pacífica sobre Washington (rememorando a la de Martin Luther King, 1.963) en la
que se escuchará la oposición de la “América Progresista” a
“todas las formas de racismo y sexismo, así como a las políticas de la
Administración Trump contra la inmigración y los musulmanes”. Asimismo, no
sería descartable una posterior reedición de los violentos disturbios raciales
del verano de 1963 que podría hacer que las áreas metropolitanas con altas
tasas de población latina y afroamericana ( New Orleans, Washington, St-Louis,
Los Ángeles, Atlanta, Cleveland y Chicago) estallen en violentos disturbios
callejeros donde se entremezclarán las demandas sociales con las de segregación
racial, olvidando las enseñanzas de Martin Luther King (“La violencia crea
más problemas sociales que los que resuelve”) y quedando postergado
“sine die” su sueño utópico de ver sentados en misma mesa a los hijos
de blancos y negros en las praderas de Georgia.
Nota: La Opinión es un espacio de Radio Rebelde Republicana abierto y plural, en el cual una serie de colaboradoras/es dejan su opinión respecto algunos temas, que no siempre tienen por qué estar en la línea editorial de nuestra emisora.

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