Denuncias de Verdemar a favor del medio ambiente

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Verdemar Ecologistas en Acción denuncia la presencia de la gran cantidad de residuos en la zona cercana al Parque de Bomberos de Algeciras. Junto a la estación de bombeo de La Perlita.

Desgraciadamente está situación se viene agravando desde hace meses mientras el Ayuntamiento hace función de dejadez en este caso. Desechos de todo tipo como fibrocemento, plásticos, electrodomésticos, restos de automóviles, mobiliario urbano e incluso neumáticos.
No es la primera vez que desde Verdemar-Ecologistas en Acción se denunció, concretamente el 4 de octubre de 2018. Hay que recordar que los Residuos de los Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE) son materiales, componentes, consumibles y subconjuntos que los componen, procedentes tanto de hogares particulares como de usos profesionales. Los aparatos eléctricos y electrónicos son aquellos que para funcionar necesitan una corriente eléctrica o un campo electromagnético, con una tensión nominal de funcionamiento inferior a 1.000 V en corriente alterna y 1.500 V en corriente continua. También se consideran como tales los aparatos necesarios para generar, transmitir y medir las corrientes y campos.
La mejor opción ambiental para los RAEE es, siempre que sea posible, la reparación o reutilización de los aparatos, evitando así que se conviertan en residuos. Para ello se requiere una logística que permita conservar las características de los aparatos mediante un adecuado sistema de recogida, transporte, clasificación y almacenamiento, para evitar deterioros que impedirían su reutilización.
Si ello no resulta posible, los residuos deben ser desmontados o triturados para su reciclaje. Mediante los procesos adecuados, podemos lograr la recuperación y valorización de las materias primas que contienen los aparatos. Con ello, logramos que estos valiosos materiales puedan entrar a formar parte de nuevos procesos industriales, y evitar el agotamiento de los recursos naturales finitos.

Verdemar-Ecologistas en Acción quiere apuntar que el principal problema que afrontamos en la gestión de los residuos es la presencia de sustancias potencialmente contaminantes si no se someten a los adecuados procesos de descontaminación, previos a su tratamiento en las plantas de reciclaje. En este sentido, podemos citar los gases refrigerantes y aceites contenidos en frigoríficos y aparatos de aire acondicionado, el polvo fosforescente presente en los televisores de tubo de rayos catódicos o las pilas y condensadores que podemos encontrar en otros equipos, que pueden tener un impacto nocivo sobre el medio ambiente y la salud de las personas.
Verdemar Ecologistas en Acción recuerda según el señor José Igancio Landaluce, se “comprometió a seguir luchando por hacer de Algeciras una ciudad más verde y más sostenible, con proyectos referidos a la implantación de metodologías y tecnologías innovadoras enfocados a la recuperación medioambiental.”
Según el alcalde aseguró que Algeciras “ya está en la senda del ecologismo” con muchos proyectos en marcha “que favorecen el paso de nuestra ciudad a una economía baja en carbono”. Claro está que flaco favor se está haciendo así mismo y a la ciudad en lo relativo al Medio Ambiente algecireño.

Verdemar Ecologistas en Acción alerta de la multitud de microplásticos y colillas en el litoral campogibraltareño

Verdemar Ecologistas en Acción quiere llamar la atención sobre la gran cantidad de residuos plásticos y colillas en las playas de la comarca del Campo de Gibraltar.
Concretamente en la playa del Rinconcillo en Algeciras, Cádiz. La imagen corresponde al día 22 de diciembre, donde además de microplásticos se observan una cantidad importante de colillas en todo el frente.
Según Ecologistas en Acción las basuras marinas se componen eminentemente de nuestros residuos terrestres. Así todo, una vez entran en el medio marino, se distribuyen por todas las cuencas hasta llegar a sitios tan lejanos de sus fuentes de procedencia como los polos o los fondos oceánicos, tendiendo a acumularse en las zonas de giros oceánicos y zonas de menor energía hidrodinámica.
A medida que pasa el tiempo y bajo el efecto de la radiación solar y otros procesos químicos, físicos y biológicos, los plásticos pierden resistencia y se fragmentan en partículas sin sufrir necesariamente una alteración de su composición química. Es entonces cuando hablamos de microplásticos: pequeños fragmentos de plástico, por lo general de menos de 5 mm. Las interacciones que se producen entre estos materiales en el medio marino son diversas y complejas. Los efectos más conocidos son los de las basuras marinas “grandes”, los macroplásticos, asociándose generalmente a animales muertos, debilitados o varados por consecuencias relacionadas con enmallamientos y atrapamientos, sofocación, o ingestión.
Pero el abanico de impactos es mucho más amplio y variado, habiendo algunos menos intuitivos a simple vista pero igualmente importantes. La persistencia de los plásticos en la naturaleza puede conducir a riesgos serios para el ser humano y la fauna salvaje, incluyendo la exposición a sustancias químicas, que bien están presentes en la composición de estos plásticos o bien han sido adsorbidos en ellos en el medio marino. Además, pueden facilitar la propagación de especies invasoras, siendo éste último un problema especialmente amenazante para las regiones polares, como el ecosistema del Ártico, que a su vez es una de las áreas del planeta que más rápido se está calentando. En definitiva, la degradación de los ecosistemas debido a la abundancia de basuras marinas y microplásticos es evidente e innegable.
El camino hacia la sostenibilidad ha de orientarse, entre otras, hacia una economía del plástico más circular, reduciendo el uso de materias primas y disminuyendo la cantidad de residuos que generamos. En particular, es fundamental aumentar el reciclado de plásticos, y dado que el 40 % del plástico producido en Europa se destina a la producción de envases, la introducción de sistemas de depósito y retorno de envases (SDDR) es una medida imprescindible cuya eficacia está además demostrada. Unido a lo anterior, debemos gestionar la dependencia que tenemos de este material omnipresente, y son opciones eficaces tanto la reducción del consumo de plástico de uso cotidiano, relegándolo sólo a aquellas aplicaciones en las que es realmente necesario, como la sustitución por otros materiales más sostenibles.

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